Líbano
Israel incumple el acuerdo de paz y mantiene tropas en el sur de Líbano para “vigilar” a Hezbollah

El Ejército sostiene la ocupación de cinco colinas a lo largo de la frontera tras evacuar sus soldados de decenas de municipios. Miles de civiles regresan a sus casas para descubrir que lo han perdido todo.
Líbano Joan Cabases 3
Efectos de la destrucción causada por los ataques israelíes en Líbano. Joan Cabasés Vega
Beirut - Nabatieh (Líbano)
21 feb 2025 06:00

Esta semana, el Gobierno de Israel ha decidido mantener parte de sus tropas en Líbano aunque esto suponga una violación del acuerdo de alto el fuego que firmó con Hezbollah y con Beirut. La tregua alcanzada el pasado 27 de noviembre, que debía poner fin a un año de conflicto bélico entre Tel Aviv y los milicianos libaneses, obligaba los soldados israelíes a retirarse del Líbano el pasado 26 de enero, algo que el Ejército hebreo incumplió, consiguiendo una prórroga por parte de los países garantes de la tregua. A falta de pocas horas para la madrugada de 18 de febrero, cuando vencía la segunda fecha límite, las autoridades israelíes anunciaron que retirarían sus tropas de prácticamente la totalidad del sur de Líbano con la excepción de cinco puntos “estratégicos” donde varios centenares de soldados permanecerían desplegados. 

El mantenimiento de la ocupación sobre estos territorios inquieta las máximas autoridades de Líbano. En un comunicado conjunto, el presidente de país —Joseph Aoun—, el primer ministro —Nawaf Salam— y el presidente del parlamento —Nabih Berri— afirmaron que el Gobierno libanés considerará cualquier presencia israelí en territorio nacional como una ocupación. Pero el desequilibrio de poder en el conflicto beneficia el lado israelí, como lo hacen también las mayores potencias impulsoras de la tregua, principalmente los EEUU. Washington no ha exigido públicamente la retirada total a Israel, y se ha limitado a recordarle que evacuar todos sus efectivos de Líbano no le impide seguir lanzando ataques contra el territorio en caso de percibir movimiento de Hezbollah en el sur de Líbano. 

La tregua alcanzada el pasado 27 de noviembre, obligaba los soldados israelíes a retirarse del Líbano el pasado 26 de enero, algo que el Ejército hebreo incumplió

El enunciado básico del alto el fuego firmado a finales de noviembre exige la desaparición del sur de Líbano tanto del Ejército de Israel como de los hombres y las armas de Hezbollah. La milicia libanesa se esfuerza en retratar el pacto como una victoria, alegando que sus hombres han sido capaces de frenar el avance hebreo sobre el terreno. Pero muchos en Líbano describen la tregua como una rendición. La letra pequeña del acuerdo ha traído un nuevo status quo que somete Líbano en una suerte de tutela internacional favorable a Tel Aviv. Como parte de la estructura de la tregua, Washington se compromete a dar luz verde a Israel para lanzar ataques contra Líbano en caso de percibir amenazas por parte de Hezbollah —algo subjetivo que Israel siempre podrá alegar sin aportar pruebas—; Líbano, por su parte, se compromete a aceptar en el interior de su territorio la presencia de un comité de supervisión del alto el fuego liderado por un general estadounidense, Jasper Jeffers. Dada la indisimulada alianza entre los EEUU e Israel, hay libaneses que ven este comité como tener a Israel metido en territorio libanés.

A pesar de ello, los dirigentes israelíes evitan por ahora entregar el control de la zona fronteriza al Gobierno libanés y retienen presencia militar en lo alto de cinco colinas a lo largo de la frontera entre Líbano e Israel. Algunas de estas cinco posiciones posibilitan la observación del litoral mediterráneo, como Labbouneh o Jabat Blat. Otras, como la ubicada en la carretera entre Markaba y Houla, permiten observar municipios libaneses y el movimiento rodado entre algunos de ellos. Y todas ellas en su conjunto están elegidas por su proximidad a comunidades israelíes del norte de Israel, como Shlomi, Shtoula o Avivim, a las que el Ejército hebreo pretende proteger. Precisamente, las autoridades israelíes han marcado el 2 de marzo como día a partir del cual se permitirá el retorno de los miles de residentes de la zona que huyeron por el conflicto con Hezbollah.

Los dirigentes israelíes evitan por ahora entregar el control de la zona fronteriza al Gobierno libanés y retienen presencia militar en lo alto de cinco colinas a lo largo de la frontera

El portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, asegura que la permanencia de las tropas en estas posiciones está “en línea” con el acuerdo de alto el fuego —algo que Líbano niega—, y avanza que los soldados israelíes podrían seguir en la zona “durante meses si fuera necesario, hasta que sea claro que no hay actividad de Hezbollah al sur del río Litani”, ubicado a unos 30 kilómetros de la frontera.

Israel calcula que desplegará entre 100 y 250 soldados en cada una de estas posiciones en el interior de Líbano, donde el diario libanés L’Orient Today indica que operarios hebreos ya están construyendo fortalezas, barricadas y diques. Se prevé que Tel Aviv triplique los soldados desplegados en el lado israelí de la frontera en comparación con la cifra previa al conflicto.

Miles de libaneses sin lugar al que volver

El alto el fuego de pasado 27 de noviembre no ha impedido que el Ejército israelí continuara abriendo fuego en Líbano, ya sea contra personas o contra edificios residenciales. En los más de 60 días de tregua, las fuerzas israelíes han quitado la vida a al menos 57 personas y han destruido centenares de propiedades y campos de cultivo, destruyendo metódicamente todo lo que sostiene la vida. De hecho, buena parte de la destrucción en el sur de Líbano se ha llevado a cabo durante la tregua. ACLED —grupo que monitorea conflictos armados— registra que las fuerzas israelíes han destruido siete veces más estructuras durante estos dos meses de cese a las hostilidades que durante los dos meses anteriores de guerra abierta.

Human Rights Watch afirma que “la destrucción deliberada por parte de Israel de hogares civiles, de infraestructura civil y de servicios públicos hace imposible el retorno de los residentes de la zona”. Ramzi Kaiss, investigador de esta organización, advierte que retomar la vida en estos municipios es inimaginable incluso para aquellos civiles cuyas viviendas hayan sobrevivido a la ofensiva israelí: “¿cómo pueden regresar si no hay agua, electricidad, telecomunicaciones ni infraestructura de salud?”.

Human Rights Watch afirma que “la destrucción deliberada por parte de Israel de hogares civiles, de infraestructura civil y de servicios públicos hace imposible el retorno de los residentes de la zona”

A primeros de febrero, justo antes de la retirada de buena parte de las tropas israelíes, se calculaba que unas 100.000 personas en Líbano seguían desplazadas por el conflicto. Entonces como ahora, existen residentes de territorios que ya han sido evacuados por el Ejército israelí que prefieren seguir desplazados hasta que la paz duradera sea algo más claro.

Durante los últimos días, la partida de las tropas israelíes de buena parte de la zona fronteriza ha permitido el regreso del Ejército de Líbano, que dice haberse desplegado en todos los municipios de donde los soldados israelíes se han retirado. En muchos casos, los tanques libaneses acceden a las localidades entre aplausos de civiles que sienten felicidad por regresar a su tierra, pero que al mismo tiempo se muestran atónitos ante la destrucción general.

Es el caso de Kfar Kila, un municipio fronterizo donde los soldados israelíes estuvieron practicando detonaciones hasta los últimos minutos antes de la medianoche del 18 de febrero, momento en el que debían evacuar hacia Israel. Cuando partieron, ya no había nada por detonar. El alcalde, Hassan Sheet, asegura que el 90% de los edificios han quedado completamente destruidos y el 10% dañados. Lo mismo ocurre en otros municipios, como en Markaba. Hassan Younes, un joven residente de 18 años de edad, envía a El Salto un vídeo donde se observa una montaña de escombros. “Esta es mi casa”, indica el chico: “Ayer regresamos al pueblo tras la retirada israelí y, por desgracia, así es como la hemos encontrado”. Hasan asegura que tropas israelíes abrieron fuego contra él cuando se acercó a los escombros de lo que era su hogar. Ahora, responde mensajes desde la cama de un hospital cercano a Tiro, la mayor ciudad del sur de Líbano.

Sarah, que reside en Tiro, no se termina de creer el estado en el que las fuerzas israelíes han dejado municipios como Naqoura. “Si ves la destrucción que han provocado, te rompe el corazón”, dice. “No sé qué les pasa. Creo que nos odian. Es como si les hubiéramos ocupado territorio nosotros a ellos”, protesta esta enfermera: “Destruyen toda casa que sea bonita. Se están vengando”.

Un poco más allá del perímetro más inmediato de la frontera, los libaneses hace semanas que lidian con la destrucción de su entorno. En Nabatieh, una ciudad de decenas de miles de residentes a veinte kilómetros de Israel, la ofensiva israelí redujo el mercado otomano a cenizas y terminó con el centro histórico donde latía la sociedad civil. David Wood, analista del Grupo Internacional Crisis, pone a El Salto Diario ese ataque como ejemplo cuando se le pregunta si Israel ha aplicado el castigo colectivo durante la guerra contra Hezbollah.

Sarah, que reside en Tiro, no se termina de creer el estado en el que las fuerzas israelíes han dejado municipios como Naqoura. “Si ves la destrucción que han provocado, te rompe el corazón”, dice

Salem Nasser, de unos 70 años de edad, está plantado ante lo que antes era el mercado popular de la ciudad. “Tengo el corazón triste”, indica a El Salto Diario: “Cuando éramos niños jugábamos por aquí, íbamos en bicicleta. Hay lugares que se convierten en tu historia, tu herencia, tus dulces recuerdos”. Nasser ha perdido su pasado y su presente. Su negocio familiar, una tienda de accesorios para mujer que antes llevaron su padre y su abuelo, quedó destruido por un bombardeo israelí después de seis décadas de continuidad. “No volveremos a vivir”, lamenta cabizbajo.

La doctora Mona Abu-zeid dirige el hospital Najdeh de Nabatieh, impulsado por el Socorro Popular Libanés. Tanto ella como otros miembros del equipo decidieron quedarse en el centro incluso durante los peores momentos de la ofensiva hebrea. “Si nos hubiéramos ido, nadie hubiera recibido atención médica”, argumenta. Abou-zeid había vivido ya otros conflictos como doctora, incluyendo la contienda entre Hezbollah e Israel de 2006. “Pero esta guerra ha sido distinta a las anteriores”, explica a este diario. Lo hace a las puertas del hospital, en lo alto de una colina desde la que se observa la ciudad bombardeada: “No entiendo qué armas han utilizado”, reconoce: “La destrucción que han causado en los edificios, en los cuerpos… muchas veces solo nos llegaban pedazos”.

Archivado en: Sionismo Israel Líbano
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Palestina
Genocidio Salah al Bardauil, miembro del comité político de Hamás, entre los 23 asesinados por Israel el 23 de marzo
Israel ha matado a 634 personas desde la ruptura del alto el fuego el pasado martes. Un ataque del Estado sionista hacia suelo libanés este sábado ha dejado siete muertos.
Líbano
Líbano La suspensión de las ayudas estadounidenses pone en jaque a Líbano
El movimiento del Ejecutivo de Trump amenaza a miles de personas beneficiarias en Líbano. Los sectores humanitarios, educativos y agrícolas se ven gravemente afectados.
Periodismo
Maruja Torres “En la izquierda tenemos afición por automutilarnos”
A sus 81 años, Maruja Torres sigue siendo referencia indiscutible en el periodismo por su mirada aguda e independiente. Autora de varios libros, se declara políticamente “socialdemócrata radical” y es muy activa en redes sociales.
Residencias de mayores
Residencias Fondos de inversión y residencias: la mano invisible que retuerce los cuidados
Mientras DomusVi, en manos del fondo de inversión ICG, ya es la empresa con más residencias privadas del Estado, residentes, familiares y trabajadoras explican lo que supone que las prácticas especulativas acunen la vejez de las personas.
Residencias de mayores
Residencias de mayores Naces, creces, te reproduces, envejeces y sigues generando beneficios
El capitalismo extractivista emplea un ‘fracking’ similar sobre la última etapa de nuestras vidas: exprimir nuestra capacidad de producir beneficios hasta el último aliento.
Palestina
Palestina Egipto abre la puerta a un nuevo alto el fuego en Gaza con el visto bueno de Hamás y EEUU
A cambio de la retirada gradual de la tropas de Israel en la Franja, serían liberados cinco rehenes cada semana. El Gobierno de Netanyahu no se ha pronunciado y siguen los ataques contra población civil.
Opinión
Opinión ‘Severance’ o la decadencia audiovisual de Estados Unidos
La segunda temporada de la serie estrella de Apple TV abandona el conflicto laboral y se centra en el amor como principal eje argumental.
Argentina
Estela de Carlotto “Faltan todavía muchos nietos por encontrar”
Al cumplirse 49 años del golpe cívico-militar, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo dialogó con El Salto y apuntó contra el Gobierno de Milei y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que encabeza la represión de la protesta social.
Comunidad de Madrid
Represión La Policía cita a seis activistas que participaron en el escrache a Espinosa de los Monteros en la Complutense
Acusan de delito de odio a activistas que participaron en una protesta en la Facultad de Políticas contra el exportavoz parlamentario de Vox. Fueron citados por la Policía el pasado 21 de marzo, más de un mes después del escrache.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo reclama al Ayuntamiento de Madrid que cierre y sancione los 15.200 pisos turísticos ilegales
El Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, que dirige Pablo Bustinduy, entrega un listado de los 15.200 pisos turísticos sin licencia que operan en Madrid y pide a Martínez-Almeida que actúe contra ellos y sus propietarios.
Ni hablar
Ni hablar La clase obrera no va al paraíso
La explotación se aligera con el relato torticero de la explotación y de los héroes del capital, y con la asunción íntima de que capitalismo y democracia son conceptos sinonímicos.

Últimas

Sanidad pública
Aragón La Atención Primaria de Zaragoza, en huelga
Los sindicatos convocantes denuncian el ‘decretazo’ autonómico, por ofrecer más servicios a la ciudadanía sin aumentar el personal contratado. Hay convocado un segundo día de paros el próximo 31 de marzo.
Comunidad de Madrid
Fin a la privatización Un tsunami marcha por Madrid por la gestión totalmente pública de los servicios a la ciudadanía
La plataforma Tsunami por los Servicios Públicos nace este domingo para aglutinar a decenas de organizaciones sociales que quieren hacer frente al “modelo neoliberal de destrucción masiva de los derechos humanos y sociales”.
Opinión
Opinión Los eufemismos y el gasto militar
Los profesionales en la confección de los mensajes políticos y manipulación de la opinión pública han debido apreciar que el termino “rearme” era demasiado explícito y contundente y que podría provocar cierto rechazo.
Gobierno de coalición
Consejo de Ministros Ángel Víctor Torres anuncia que tiene cáncer, pero seguirá al frente del Ministerio de Política Territorial
Reducirá su agenda como titular de Política Territorial en las semanas previas a una operación a finales de abril. Fuentes ministeriales dicen que la enfermedad “va bien” y “tiene solución”.
Contigo empezó todo
Contigo empezó todo El comunismo libertario de Hildegart Rodríguez
La joven madrileña, a quien se recuerda por morir a manos de su madre, contribuyó con sus ideas a la política revolucionaria durante la II República.
Más noticias
Opinión
Opinión El último capítulo del genocidio
Israel ha comenzado la fase final de su genocidio. Los palestinos se ven obligados a elegir entre la muerte o la deportación. Lo que estamos presenciando eclipsa todos los ataques históricos contra los palestinos.

Recomendadas

México
Hallazgo en Teuchitlán Crisis de desaparecidos en México: los buscadores, entre el narco y las omisiones del Estado
El hallazgo del cementerio clandestino en Teuchitlán, Jalisco, ha conmocionado a todo México. El país que vive una crisis por la desaparición de más de 120 mil personas, que en 18 años solo han aumentado frente a una pasmosa impunidad.
Comunidad de Madrid
Comunidad de Madrid Un rayo de esperanza tras cinco años de los protocolos de la vergüenza
A punto de prescribir los posibles delitos, un avance judicial abre la puerta a conocer quién decidió no derivar a hospitales a ancianos en residencias en la Comunidad de Madrid.
Siria
Siria Siria, de la euforia por el fin del régimen al examen de la transición
Las matanzas en el litoral sirio y las dudas acerca de las nuevas autoridades dejan atrás la alegría por la caída de al Asad y enfrían el aniversario de la revolución, el primero tras la huida del dictador.
Medio ambiente
Oliver Franklin-Wallis “La industria de los residuos deja una cicatriz enorme en nuestro planeta”
El periodista británico Oliver Franklin-Wallis recorre en ‘Vertedero’ (Capitán Swing, 2024) las prácticas ocultas de la industria de residuos, exponiendo el papel de las grandes corporaciones, en connivencia con autoridades e instituciones públicas.