Punk
Manolo Kabezabolo: “Hay que aprender a creer en uno mismo, tirar para adelante aunque te pisen una y otra vez”

Su música ha sido banda sonora para la rebeldía, pero también un grito contra el sistema, el estigma y las normas impuestas. Hablamos con Manolo Kabezabolo de punk, pero también de cómo sus canciones han creado espacios de desahogo en un mundo que patologiza y etiqueta todo lo que se sale de la norma.
kabezabolo 11
Manolo Kabezabolo en concierto. Espacio Utopía
17 dic 2024 08:33

Aprovechando su reciente visita al Espacio Utopía (sala de conciertos y eventos de Valdencín, en el norte de Cáceres), Nuria Zurita entrevistó a Manolo Kabezabolo. Allí, el músico y cantante ofreció un concierto y presentó su documental Manolo Kabezabolo (Si todavía te kedan dientes es ke no estuviste ahí).

Tus canciones siempre han desafiado la normatividad no solo desde la música, sino también en el contenido: absurdo, crítica y humor. ¿Crees que esa mezcla ha sido una herramienta para enfrentar tus propios procesos emocionales y desafiar los prejuicios?
Lo has dicho perfectamente, esa mezcla es lo que me ha mantenido vivo. Desde mi primer ingreso en el psiquiátrico que fue toda una farsa , mi familia tristemente decidió, bajo sus convicciones —por lo que no puedo reprochárselo tener el estigma de un enfermo mental al de un traficante de drogas. Así de claro. Fue muy duro para mí, precisamente por eso, porque yo sabía que no estaba loco. Como digo siempre, la música me salvó la vida; luego, en su día, las drogas ilegales me salvaron la vida de las legales. Y al final he tenido que dejar todas, porque ya somos muy mayores (risas).

Música
Festival de Valdencín Música y reivindicación: así fue el II Festival Tejiendo Redes en Valdencín
Reivindicando el espacio de las mujeres en la música, Valdencín (Cáceres) se convirtió el 9 de noviembre en el escenario de una celebración que trascendió lo meramente musical: la segunda edición del Festival Tejiendo Redes.

Defiendes que el punk no es solo un género, sino una explosión y que sigue viva.
Eso ya lo decían los Clash, aunque yo no lo sabía en su momento. Cuando me preguntan si el punk ha muerto, siempre digo: si murieron dos de Eskorbuto y Paco sigue grabando, ¿de qué me estás hablando? El punk es actitud y aptitud. Me da igual la apariencia, el hábito no hace al monje.

La música me salvó la vida; luego, en su día, las drogas ilegales me salvaron la vida de las legales. Y al final he tenido que dejar todas, porque ya somos muy mayores
¿Crees que hoy esa chispa vive en géneros como el trap o el hip-hop?
Sí, la tienen, pero la otra explosión es más grande: el reguetón. Lo escuché por primera vez en República Dominicana, aunque allí la bachata y el reguetón, especialmente cuando lo cantan mujeres, tienen un matiz muy diferente al que se entiende aquí. Eso sí, que nadie me venga con que es el nuevo punk. Para ser punks, hay que ser apátridas. La anarquía es otra cosa.

Ahora que estás de nuevo solo, sin banda, recuperando canciones para celebrar tu carrera, ¿cómo lo afrontas? ¿Qué sientes al empezar de nuevo tú y tu guitarra?

Me siento como entonces, pero sin drogas.

¿Y eso es para bien o para mal?
Para bien, para bien. Bueno, CBD sí que fumo, tampoco en demasía, pero me va bien. Y cuando no he estado tomando pastillas, he tenido algún que otro escarceo. Pero la peor droga es el tabaco y el alcohol. Bueno, y la televisión... ¡la televisión!

Escuché por primera vez reguetón en República Dominicana, aunque allí la bachata y el reguetón, especialmente cuando lo cantan mujeres, tienen un matiz muy diferente al que se entiende aquí

Tus conciertos han sido durante años un espacio de desahogo masivo, casi terapéutico para cierta parte del público. ¿Sientes que esa energía compartida también ha funcionado como una red de apoyo personal para ti?
Totalmente. Es como una red de apoyo, incluso para trapecistas (ríe). Porque yo me tiré al vacío sin saber qué había abajo. Y cuando me levanté, volví a caer. Una vez me preguntaron si había “sentado la cabeza” y yo les dije: “sí, he sentado la cabeza, he levantado los pies… y he vuelto a rodar”.

Kabezabolo 3

A menudo se te ha acusado de apología de las drogas por cantar sobre lo que viviste de primera mano. ¿Cómo afrontas esas críticas? ¿Crees que esas canciones ayudaron a poner sobre la mesa temas que eran tabú?
Exactamente. A los 21 años, cuando dejé el ejército, ya había pasado ocho meses en el psiquiátrico de Sant Boi. Probé las drogas legales, pero al final volví a las ilegales. Y esas canciones no son más que la realidad de lo que viví. Como decía Barricada: “Es muy difícil claudicar”. No hay más que añadir. Una vez me echaron de un Centro Social por apología a las drogas y al año siguiente me llamaban del Ayuntamiento.

He tenido gente de Vox que me dice que son fans míos, policías, militares e incluso guardias civiles que no me multan porque dicen que son mis fans. Esto no es un sistema, esto es una trampa

La música tiene un poder inmenso como refugio emocional y válvula de escape. En tus momentos más oscuros, ¿sientes que el punk fue más efectivo que cualquier tratamiento convencional? ¿Qué te daba la música que otros métodos no lograban?
Sin duda, la música me ha salvado. Pero hay algo que me molesta: que digan que mi mejor canción es Spiz amarillo. Esa gente no ha entendido nada. La mejor canción de Manolo siempre está por llegar. Siempre. Como dice Nacho Tajahuerce en el documental: “Si te quedas solo con la barbaridad, no ves el trasfondo”. Y el trasfondo es llegar hondo, a lo más profundo... lo que te empuja a saltar hacia arriba.

En ocasiones, tus conciertos han sido auténticos espacios de catarsis colectiva, donde el caos y la energía del público se entrelazan contigo. ¿Cómo vives esa conexión tan singular con quienes asisten?
Por supuesto, la conexión es muy fuerte. Pero hay gente que no capisca. A mí me ha llegado a pedir una foto un jovencito con su polo de banderita. Me la he hecho, pero le he dicho: “Te estás equivocando”. Y aún así, sigue siendo fan mío. He tenido gente de Vox que me dice que son fans míos, policías, militares porque yo lo he sido, e incluso guardias civiles que no me multan porque dicen que son mis fans. Esto no es un sistema, esto es una trampa.

Has dicho que la música te salvó de “pudrirte en el psiquiátrico”. ¿En qué momentos sentiste que los conciertos eran esa cuerda que te sacaba del fango?
Sí, me salvó. Pero déjame desmontar un poco la figura de los managers. En el documental, hay un señor que dice que se me llenaba el corazón cuando me sacaban a tocar. Yo siempre le estuve agradecido por eso, pero si las cosas hubieran sido legales, y me cuesta decirlo pero es la verdad, no hubiéramos ido al 50%. Normalmente, los managers se llevan un 15-20% y llegó a exigirme un 10% de mis derechos de autor, cuando el artista era yo. Intenté que el último proyecto funcionara con “Los que se van del bolo” y con él, pero no pudo ser.

Punk
Natacha “El mundo de la música es muy precario y mafioso, te das cuenta cuando ves cómo se mueve el dinero público”
Natacha se despachan a gusto sobre el mundo de la música, las instituciones o la cultura oficial. Hablan de hacer comunidad, politizar los vínculos, o de salud mental. Y, por supuesto, de música.

Has hablado de momentos de oscuridad profunda, pero también de cómo los has transformado en canciones. En ciertos espacios empieza a hablarse de la locura como resistencia, incluso del derecho al delirio, más que como un defecto a eliminar. Desde el punk y el arte en general, parece que ese malestar puede convertirse en una fuerza creativa. ¿Cómo lo ves tú?
Exactamente. Ahí le has dado. Cuando entré en la mili, mi proyecto ya se llamaba Locura Prematura. Muchas canciones mías han nacido en el psiquiátrico.

Has vivido el estigma de las enfermedades mentales en primera persona. Vivimos en una sociedad que etiqueta y medicaliza todo. Tú has hablado de cómo la psiquiatría y sus diagnósticos han influido en tu vida. ¿Cómo lidiaste con esas etiquetas y qué aprendiste sobre ti mismo?
Me defiendo como puedo, “como gato panza arriba” (canta). Es una canción sudamericana. O como decimos aquí: “Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos”. Pero el martillo de Thor siempre tira para arriba otra vez. Ya sin tormentas.

La revolución ya no se trata de tomar las armas, para mí consiste en hacer lo que puedas dentro de tu entorno, porque eso terminará abriendo camino hacia otros lugares

kabezabolo 5

Huyendo de las lógicas medicalizadas que buscan la normatividad y corrigen la diferencia, ¿qué crees que le falta al sistema para tratar el sufrimiento humano de forma más libre y menos coercitiva? ¿Crees que es posible crear un sistema de apoyo horizontal, autogestionado y libre de coerción?
Es lo único que nos queda. Hay que cambiar la sociedad.

¿Cómo?
Educando desde el amor, la cooperación en lugar de la competencia. Sin Dios, sin patria, sin amo. Ya llevo cinco ¡eso es escalera de color! Además, hay que decir no a la guerra, la tercera guerra mundial está por venir. Voté “no” a la OTAN desde que entramos. Por eso no volví a votar más. La autogestión tiene que ser una obligación. Autogestiónate y enseña a los demás a autogestionarse. La revolución ya no se trata de tomar las armas, para mí consiste en hacer lo que puedas dentro de tu entorno, porque eso terminará abriendo camino hacia otros lugares. Y si porque nos corten un dedo dejamos de tocar la guitarra... Recuerda a este cantautor chileno...

¿Víctor Jara?
¡Ese! Y una cosa más: la tristeza y la depresión son estados de ánimo, no enfermedades. ¿Por qué nos recetan pastillas en lugar de ofrecer terapia?

¿Y qué opinas sobre la necesidad de los Grupos de Apoyo Mutuo (GAM)?
Son indispensables. El apoyo mutuo es imprescindible. Tenemos que centrarnos más en la terapia que en la medicina. Como vi en un meme una vez, “la medicina ha avanzado tanto que parece que ya todos estamos enfermos”. Pues eso.

Salud mental
Cuando la locura toma la palabra
Durante años, al oír hablar sobre salud mental, se echaban en falta las voces de los verdaderos protagonistas: las personas diagnosticadas y psiquiatrizadas. Hoy, ellas toman la palabra.

Después de 40 años de carrera, ¿cómo te gustaría que se recordara a Manolo Kabezabolo?
Pues mira, Tere Auserón —la hermana de Santiago Auserón—, que murió hace unos años, quería escribir un libro sobre mí titulado “Mimito. Desmontando a los mitos”.  Y me hacía gracia, pero yo siempre pensé que me pegaba más algo como “Un colgado encantador”. O algo así, ¿no? Pero eso sí: ¡que no me cuelguen! (risas).

Tu música no solo ha sido una herramienta para resistir, sino también para construir comunidad. Manolo, ¿qué mensaje le darías a quienes hoy enfrentan el sistema psiquiátrico, los estereotipos o su propio malestar, buscando resistir desde sus propias formas?
A veces ni la familia es suficiente. A veces. Otras veces pensamos que el psicólogo será nuestro mejor amigo y tampoco es eso. Hay que aprender a creer en uno mismo, tirar para adelante, aunque te pisen una y otra vez. Como decía Loquillo en esa canción de Siempre libres, “a desde el colegio tuve siempre que aguantar”. Pues eso. Aquí seguimos y aquí seguiremos.

Punk
“El punk es necesario ante la extrema derecha”

Manolo Kabezabolo publica su séptimo disco junto a Los ke no dan pie kon bolo. Tanto tonto monta tanto cambia totalmente de registro, aunque sigue brindando la esencia del punk que ha enganchado a su público desde hace 30 años.

Archivado en: Punk
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Música
Música Una improbable historia de punk y autogestión en la Cuenca de los años 90
Carlos ‘Piwi’, quien fuera voz y guitarrista de Kuero, añorada banda de punk rock, recuerda cómo se desarrolló en Cuenca en los años 90 una escena contracultural, autogestionada y antifascista muy activa y peculiar.
China
Pulsos bajo el cielo Xiaowang, un conjuro para repartir el poder
Xiaowang, entre el hardcore y el kawaii, nos invitan desde Beijing a realizar un conjuro con su último album, Kachacha. Con ellas hablamos sobre la cultura del esfuerzo y ser feministas en la escena DIY de la capital
Música
Música y política Apoyar a Palestina “es complicado” en la música antifascista de Alemania
La cancelación de conciertos en la escena antifascista de grupos que han mostrado su rechazo al genocidio evidencia la división del país respecto a Palestina.
Migración
Migraciones Recortes, despidos y desamparo: la crisis en los centros de acogida gestionados por Rescate Internacional
Usuarios, voluntarios y trabajadores vinculados a la ONG denuncian condiciones indignas, reducción de costes y falta de atención básica en los dispositivos gestionados por la entidad, que se financia con fondos públicos.
Salud mental
Salud mental Sanidad consigue que se apruebe el plan de salud mental que apuesta por la deprescripción de algunos fármacos
Ministerio y comunidades autónomas acuerdan el plan que incluye la disminución en el consumo de psicofármacos, un aumento en las plantillas y una mejora en las garantías de los derechos de las personas con sufrimiento psíquico.
Palestina
Palestina El asedio de Israel deja a la población de Gaza sin panaderías
Los ataques israelíes desde que el régimen de Tel Aviv rompió el alto el fuego se han cobrado ya más de mil doscientas víctimas. La situación de hambre es trágica en el territorio de Gaza.
Comunidad de Madrid
Los Molinos Archivada la investigación del incendio del coche de un activista y concejal: “Fue intimidación terrorista”
El sobreseimiento y archivo del caso no llegó a notificársele al activista, según Ecologistas en Acción, y este no pudo enterarse de la medida hasta pasados siete meses de la decisión judicial, cuando se personó en el juzgado.
Andalucía
Derecho a la vivienda Andalucía se une a la movilización del 5 de abril con el precio de la vivienda en su máximo histórico
Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz y Almería se unen a la manifestación estatal contra el negocio de la vivienda mientras el precio del alquiler en Andalucía alcanza sus máximos históricos y se ejecutan 157 desahucios mensuales en la comunidad
Madrid
Especulación urbanística La Operación Chamartín encara su paso final: “Desde el punto de vista del diseño urbano, es una bestialidad”
Madrid Nuevo Norte es una realidad desde que el pasado diciembre Adif y RENFE traspasasen sus terrenos a la sociedad promotora y este marzo se aprobase el proyecto de urbanización del primer sector urbanístico.
Bilbao
Bilbao La Ertzaintza desaloja el gaztetxe Etxarri II en el barrio bilbaino de Rekalde
Noche de cargas policiales en Bilbao. Cinco personas fueron detenidas cuando trataban de evitar el desalojo del edificio, que se ha producido hoy a las 11h. A las 19h hay convocada una manifestación desde el parque de Amezola.
Argentina
Análisis Argentina vuelve a entrar en crisis: el nuevo rescate financiero del FMI
A pesar del brutal recorte realizado por el Gobierno de Javier Milei, Argentina ha vuelto a recurrir al FMI para hacer viable su plan económico ultraliberal. La crisis social y económica está servida.

Últimas

Formación El Salto
Formación Masculinidades neoliberales: afectos de odio, cultura bro y extrema derecha
Abiertas las inscripciones para esta nueva propuesta de formación online, que abordará la relación entre el fortalecimiento de las derechas, el avance de un neoliberalismo desbocado y la aparición de culturas de género cada vez más conservadoras.
Opinión
Tribuna Sobre las movilizaciones del 5 de abril contra el negocio de la vivienda y por salarios y pensiones dignas
VV.AA.
El 5 de abril salimos a la calle a favor de salarios y pensiones mínimas dignas, lo que servirá también para fortalecer el movimiento por la vivienda y generar nuevas condiciones para tejer alianzas.
Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana, será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.
El Salto Radio
El Salto Radio Derechos o burocracia
Charlamos con Eva Belmonte, periodista y codirectora de Civio, en torno a la investigación que han realizado sobre las barreras que se encuentra la ciudadanía a la hora de relacionarse con las administraciones públicas.

Recomendadas

Literatura
Belén Gopegui “Cada vez va a ser más importante crear movimientos en defensa de espacios analógicos”
En su última novela, ‘Te siguen’, la escritora indaga en las implicaciones políticas del colapso de la privacidad y los tozudos márgenes de acción donde se sigue dando batalla a la impotencia.
Galicia
Vivienda ¿Por qué no nos atrevemos a hablar de rentismo popular? Cuando tu casero no es un fondo buitre
Activistas y especialistas abordan la incidencia y la responsabilidad de los pequeños propietarios en el problema de la vivienda en Galicia, donde es especialmente incidente, y en el resto del Estado.
En el margen
Laurent Leger-Adame “Fotografiar cuerpos negros es añadir narrativas que no están presentes en la fotografía mainstream”
Este fotógrafo nació en territorio de ultramar francés pero se crió en París y ha vivido y trabajado profesionalmente en Estados Unidos y Argentina. Actualmente reside en España, donde ha venido realizando diversos trabajos con la afrodiáspora.