Memoria histórica
Máquinas de tortura y muerte de la Inquisición en el Palacio de los Olvidados de Granada

Esta exposición permanente muestra hasta setenta instrumentos de tortura (originales y réplicas) desde la Edad Media hasta el siglo XIX.

Máscaras infamantes, aplicadas generalmente también a las mujeres
Máscaras infamantes, aplicadas generalmente también a las mujeres.

www.diariodelaire.com

13 ene 2018 11:52

Hará bien el visitante que llegue a Granada, si su agenda se lo permite, en hacer un hueco para entrar en el Palacio de los Olvidados, llamado así porque el escudo de la familia que lo habitara en el pasado hubo de ser borrado para convertirse al cristianismo, tras la conquista del reino nazarí y el correspondiente edicto de los Reyes Católicos.

Eso al menos es lo que dicen las guías oficiales, que también nos informan del contenido que actualmente alberga el edificio y que, al menos, ocupará dos entretenidas horas al viajero, a poco que se deje llevar por un mediano interés. El palacio nos muestra, por un lado, una perspectiva bastante pormenorizada de la vida cotidiana de la comunidad sefardí en Granada, cuyo nombre algunos dicen que es de origen judío, aunque más parece proceder del latín (granatum “granado”) o del árabe (gar-anat “colina de peregrinos"). La colección de objetos expuesta es numerosa y la iluminación para leer la información que los acompaña, precaria. Nada digamos para tratar de hacer lo propio con los documentos originales exhibidos.

Palacio de los Olvidados
Palacio de los Olvidados, sede de la exposición

Pero si esta muestra es ya de por sí interesante, la complementa desde hace más de un año otra de carácter permanente sobre los instrumentos de tortura de la Inquisición, tribunal que tan activo se mostró en la persecución de las comunidades judía y musulmana, y que sorprende muy favorablemente por su excelente carácter didáctico. Solo hay que ponerle un reparo: olvidar al último rey (Fernando VII) que, tras eliminar el llamado Santo Tribunal, lo volvió a instaurar, con una última ejecución inquisitorial en la persona del maestro Ripoll, que lo era de Ruzafa.

En la exposición podrá observar el visitante hasta 70 instrumentos de tortura, entre originales y réplicas, que llegarían a sobrecoger aún más si se pudieran distinguir la diferencia. Todas esa maquinaria responde a la práctica habitual de la tortura aplicada por la Inquisición en Europa desde la Edad Medía al siglo XIX, si bien instrumentos como el garrote vil o la guillotina tuvieron más larga vida. En el caso de España, es de recordar la ejecución mediante garrote vil del anarquista Salvador Puig Antich y su compañero polaco Heinz Chez en 1974.

De entre todas esas herramientas infernales, me llamaron la atención dos que no comportaban la muerte de la víctima. La primera, el llamado violón de comadres, que se utilizaba generalmente contra las mujeres acusadas de ser excesivamente cotillas o de haber hecho acusaciones falsas. En Estados Unidos se usó contra los esclavos hasta 1865 y en Europa se empleó hasta finales del siglo XIX. La piel del cuello y las muñecas se resienten al cabo de unas horas, y su aplicación tenía más de tortura psicológica y humillación.

Violón de comadres, para castillo y himillación de mujeres cotillas
Violón de comadres, para castillo y humillación de mujeres cotillas

Junto a este instrumento se exhibe otro que en este caso se empleaba contra vagos y renitentes a misa, y se solía acompañar para mayor escarnio de un sambenito, si se trataba de reincidentes. En ocasiones —leo— eran atados a la picota para regocijo del vecindario, que se encargaba de provocarles lesiones más o menos graves. Los renitentes a misa eran obligados a llevar estos pesados rosarios a modo de recordatorio de su falta. De persistir en su actitud, eran acusados de apóstatas y sometidos al correspondiente proceso inquisitorial. [El susodicho y pesado rosario apenas se puede ver en la imagen por error de toma del que suscribe. Lo siento].

A continuación mi interés y espanto se centraron en las llamadas "máscaras infamantes", aplicadas mayormente a las mujeres y con formas por lo general de animales, para así servir además de burla. [Esto de unir tortura y burla es de resaltar en el largo historial de los tormentos]. Algunas máscaras incluían piezas bucales con pinchos que atravesaban la lengua y se clavaban en el paladar, obligaando a la sufriente a mantener la boca cerrada, por aquello quizá de que "Mulier taceat in ecclesia", o sea, la mujer calle en la iglesia, tan propio de aquellas calendas. De ahí venimos y de ahí proceden, entre otras muchas consecuencias, que la mujer no votara en España hasta 1933. [El actual obispo de Alcalá de Henares se ha mostrado hace bien poco partidario de conculcar ese derecho].

Máscaras infamantes, aplicadas generalmente también a las mujeres
Máscaras infamantes, aplicadas generalmente también a las mujeres.

Finalmente, y a modo de colofón escalofriante a medida que el visitante va sumando penalidades visuales de esa y peor entidad, tenemos una última pieza —en este caso de tortura y muerte— muy identificada con la iconografía ibérica: el toro. Se llama Toro de Falaris, nombre que responde al de un tirano de Sicilia, del siglo V antes de nuestra era. La víctima era introducida en el vientre hueco de la figura, vientre que coincidía con las llamaradas de una hoguera. El condenado moría literalmente asado en esa panza/horno, mientras sus gritos se dejaban oír a través de la boca del toro a modo de mugidos de dolor. Se cuenta —leo— que su diseñador, un tal Perilo, murió víctima de su propio invento, dicen que por hacer el tal Falaris una prueba de fuego con el artífice.

Toro de Falaris, a modo de horno para asar a la víctima
Toro de Falaris, a modo de horno para asar a la víctima

La visita al Palacio de los Olvidados, en la Cuesta de Santa Inés, concluye con una vistosa imagen desde la terraza, con las torres de la Alhambra en lo alto. Que en ese lugar esté ubicada una horca, a modo de identificación de la exposición, no deja de ser una alegoría histórica con ese fondo panorámico. Por no faltar, hay hasta una bandera republicana entre los tejados, como si se nos invitara a recordar que si los nazaríes perdieron su reino a partir de una guerra civil interna, algo así le ocurrió a la enseña tricolor siglos después. En cierto modo, los tribunales de la dictadura franquista siguieron el ejemplo de los inquisitoriales, como el llamado Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Leer sus expedientes evidencia hasta qué punto perduró en los represores el celo inquisitorial de venganza y castigo, mutilando la vida y el porvenir de tantos represaliados.

Granada tortura memoria
Una horca en la azotea del edificio es algo más que una señal de identidad de la muestra.
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Feminismos
Irene García Galán “La memoria feminista hay que construirla desde abajo, desde nuestras casas”
‘Hilaria’ (Errata Naturae, 2025) es un libro dedicado a la tatarabuela de Irene García Galán, pero también un ensayo político que navega a través de la memoria feminista, el antipunitivismo y el anarquismo.
Memoria histórica
Extremadura 25 de marzo 25 marzo de 1936 / 25 Marzo de 2025: aniversario de la reforma agraria en Badajoz
Texto de Francisco Espinosa leído en la entrega del Premio 25 de Marzo celebrada en los actos conmemorativos de dicha fecha en Los Santos de Maimona.
Memoria histórica
No olvidamos Aparato legal y de blanqueo
Hoy seguiremos el rastro a las empresas, unas ficticias y otras no, hoteles, bases guerrilleras, cambio de moneda y demás mandangas.
#6688
15/1/2018 15:28

El tribunal de represión de la masonería y el comunismo funcionó entre 1941 y 1963. La comisión liquidadora se prolongó hasta 1971.

4
0
#6626
14/1/2018 19:19

Me pregunto hasta qué punto se les explica los escolares lo que fue la inquisición, sobre todo a los escolares de los colegios religiosos.

4
2
#6452
13/1/2018 22:52

La última foto resume la historia más negra de España y de paso de la iglesia católica en España.

9
1
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.

Últimas

Cine
Cine ‘No other land’: poner rostros y cuerpos al sufrimiento palestino
El documental ganador de un Oscar (y muchos premios más) vuelve a la actualidad a raíz de la agresión y detención sufrida por uno de sus codirectores, Hamdan Ballal. Ya ha sido puesto en libertad, si esta expresión aplica en un territorio ocupado.
Más noticias
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto Trayecto
“El objetivo principal de cualquier reunión es dejar convocada la siguiente”, dijo uno de ellos. Y el otro estuvo de acuerdo y añadió una anécdota sobre un encuentro en una casa palaciega que tenía de todo excepto una sala para reunirse.
Opinión
Opinión La impunidad machista de dar voz a un feminicida
‘El odio’ no es periodismo ni literatura, es violencia pretendidamente enmascarada bajo adjetivos altisonantes y referencias literarias que solo usan los egocéntricos para esconder sus carencias, es el orgullo del indocumentado.

Recomendadas

Música
Kiliki Frexko “No me interesa el arte político que te dice qué pensar o cómo deben ser las cosas”
Tras años de trabajo colectivo, Kiliki Frexko presenta su primer proyecto en solitario. ‘Iltze 1’ es un paso adelante en su trayectoria, donde mezcla referencias, explora nuevos sonidos y habla desde un lugar más personal, sin perder el filo.
Galicia
Galicia Un municipio gallego demanda a la Xunta por la contaminación del embalse de As Conchas
Los vecinos de la comarca de A Limia llevan a la Xunta ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por la contaminación provocada debido a la cría intensiva de ganado porcino y avícola en esta zona de Ourense.