Genocidio
Ghassan Abou Sitta: “En Líbano como en Gaza, asistimos a la destrucción del sistema sanitario”

Presente en Gaza las primeras semanas de la ofensiva brutal israelí contra la franja, Abou Sitta fue testigo de las consecuencias de los ataques contra hospitales. Casi un año después, viajó a Líbano para encontrarse con una realidad similar.
Abou Sittaj
Ghassan Abu-Sittah en Beirut. Foto: Alexandra Henry.
Beirut
7 oct 2024 06:00

El cirujano británico-palestino Ghassan Abou Sitta operó, en toda la amplitud de su acepción, durante 43 días en los hospitales de Gaza, convirtiéndose en testigo clave de las atrocidades que sufre la población en el enclave palestino. Nos reunimos con él en un hospital de Beirut, donde se enfrenta a la crueldad de una guerra que sume al País de los Cedros en la más absoluta zozobra. Para él no hay duda: en Líbano como en Gaza, la destrucción del sistema sanitario es parte integral de la estrategia israelí. En las últimas semanas han muerto más de cien rescatistas libaneses, a los que el Estado de Israel amenaza directamente.

Usted operó durante más de un mes al comienzo de la agresión en Gaza, y fue testigo directo de los incesantes ataques del ejército israelí contra el sistema sanitario. ¿Hubo una verdadera política de destrucción?
Sí, parece obvio. El 12 de octubre, el ejército israelí empezó a llamar a los directores de los hospitales de Gaza para pedirles que los evacuaran y que quien muriera sería su responsabilidad. Y después, el 17 de octubre, atacaron un hospital, dando comienzo a toda esa propaganda del ejército israelí sobre el Hospital Shifa, y todos esos búnkeres y túneles subterráneos. Toda la maquinaria propagandística esgrimiendo la militarización del sistema sanitario para justificar los ataques, esa fue su estrategia.

Destruir el sistema de salud para expulsar a la gente es un elemento central de la estrategia militar y de esta idea de limpieza étnica, especialmente en el norte de Gaza

Y mientras lo hacían, atacaron tres hospitales infantiles en el norte y los destruyeron. Atacaron también el Hospital Quds, que forma parte de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina y, finalmente, sitiaron el Hospital Shifa. Fue entonces cuando ocurrió la masacre, y 400 personas fueron halladas en una fosa común. La idea de que era necesario destruir el sistema de salud para expulsar a la gente es, por lo tanto, un elemento central de la estrategia militar y de esta idea de limpieza étnica, especialmente en el norte de Gaza.

Además de socavar el ya de por sí saturado sistema sanitario, ¿ha convencido esta situación a los residentes locales para que abandonen?
Creo que el éxodo de la gente del norte al sur realmente se aceleró después del ataque al Hospital Shifa y todo lo que le rodea. Así que, como pueden imaginar, para aplicar la idea de la política de tierra quemada al estilo “Vietnam de los 70” en pleno siglo XXI, la destrucción del sistema sanitario es parte integral si se quiere expulsar a la gente. Además, mataron a 165 médicos, más de 800 profesionales sanitarios incluyendo enfermeras, médicos, paramédicos. Incluso tres médicos fueron asesinados bajo tortura. Así que es obvio que el objetivo no es sólo atacar el sistema de salud, sino destruirlo.

Líbano
Libano Matar por matar
Israel parece estar repitiendo en Líbano la misma estrategia que comenzó el 7 de octubre en Gaza: destruir el territorio, amenazar a la población, exigir la evacuación de las áreas que planea atacar e infundir pánico.

Más de un centenar de trabajadores médicos han sido asesinados en Líbano en las últimas semanas. ¿Estamos asistiendo a una estrategia similar?
Pues sí, no hay duda de lo preocupante que es empezar a ver un patrón similar. Han habido decenas y decenas de ataques a ambulancias, incluidas las de la Cruz Roja Libanesa. Por lo tanto no sólo a las que pertenecen a partidos políticos, sino incluso a las de la Cruz Roja. Los medios de comunicación israelíes han empezado a difundir la idea de que Hezbollah controla el Ministerio de Sanidad. El mismo plan.

Básicamente, empiezan diciendo que el sistema de salud es un objetivo militar legítimo y así justifican sus ataques. Y esa es nuestra preocupación, los israelíes están buscando vaciar todo lo que está al sur de Litani, y la destrucción del sistema de salud será parte de ese plan.

¿Se han hecho sentir en la capacidad de respuesta sanitaria esas amenazas de Israel hacia los rescatistas de organizaciones no oficiales (Autoridad Sanitaria Islámica, Defensa Civil Libanesa...) , con la excusa en modo de acusación de “ser utilizadas con fines militares”?
El sistema de salud aquí en el Líbano, como ya saben, ha sufrido cuatro años de colapso económico y el valor de la moneda, se ha devaluado en un 90%. Por lo tanto, nos encontramos ante un sistema sanitario ya de entrada muy frágil. Un tercio de los médicos y de las enfermeras han emigrado, la capacidad adquisitiva del Ministerio de Salud y su capacidad para apoyar a los hospitales son nulas. Así que, como es evidente, la situación es muy precaria.

El sistema médico libanés se vio sometido a una dura prueba tras el ataque de los “buscapersonas”. Y es una prueba que parece haber resistido. Cuando empezaron a atacar Dahieh, aún seguíamos trabajando por lo del ataque de los beepers. Y el domingo pasamos el día entero sacando a los pacientes de las camas previendo que esta guerra iba a estallar. Por lo tanto, el sistema de salud ya estaba inundado de heridos por los buscapersonas.

Tiene que ser algo muy duro psicológicamente para usted. Salir de la carnicería de Gaza y llegar aquí, y encontrarse un país atacado por todos sus flancos.
Para que se haga una idea, estaba en Londres cuando empezó a circular la historia sobre los buscapersonas. Y, a mediodía, empezaron a llamarme amigos para decirme: “Escucha, esto no es un tema menor ni se parece a nada que hayamos visto antes”. Eran miles de heridos graves. Así que tomé el vuelo nocturno del martes al miércoles por la mañana y vine aquí. Estuvimos trabajando desde el miércoles por la mañana hasta el sábado por la noche, atendiendo 50 o 60 casos al día, solo por las heridas por explosión en la cara, en la mano, algunas personas en los muslos, porque ahí es donde llevan el buscapersonas, en el bolsillo. Pero es importante destacar que la carga de explosivo colocada en el buscapersonas podría considerarse no suficiente para ser letal.

A veces es más importante herir a la gente que matarla. Porque si matas a la gente, la entierras y ya está. Pero si la hieres, paralizas el sistema médico y, por lo tanto paralizas el país

¿Cree que ese detalle de la carga fue voluntario?
Si, fue voluntario. No estaba destinado a matar gente, sino a hacer daño. Su objetivo era herirlos y mutilarlos. Es una estrategia militar. A veces es más importante herir a la gente que matarla. Porque si matas a la gente, la entierras y ya está. Pero si la hieres, paralizas el sistema médico y, por lo tanto paralizas el país. Es parte de la guerra psicológica.

¿Podría usted intentar, de la manera más humana que le sea posible, describir el sufrimiento de los palestinos?
Podría intentarlo quizá, teniendo en cuenta mi experiencia previa en otros conflictos. He trabajado en Gaza antes, en las otras guerras, en 2009, 2012, 2014 y 2021. También en Yemen. Y en Siria. Y siendo sincero, comparando lo que está ocurriendo con esas experiencias previas en Gaza y en otros conflictos, la diferencia entre esta guerra y aquellas es la que separa un tsunami y una inundación. La inundación te pilla por sorpresa, pero se detiene, se estabiliza. El tsunami te abruma por completo y no se detiene ante nada.... Nos vimos incluso obligados a hacer cosas que sabíamos que no eran las correctas desde el punto de vista médico, pero debido a los recursos, muchas veces era la única opción disponible o viable con la que proceder.

Y también forma parte de su trabajo, cuando pasa algo trágico o muy complicado, tratar con la familia con el mayor tacto posible, ¿verdad?
Sí, sí, es todo un tema. Además muchas de las familias eran colegas nuestros. Había colegas en el hospital que habían sido asesinados. Cuando volvían a casa, los mataban. Y teníamos colegas cuyas familias llegaron muertas al servicio de urgencias. Imagínate el panorama.

La mitad de todas las amputaciones que se llevan a cabo son de miembros que se podrían haber salvado, pero por el descuido y la ausencia de material médico se gangrenaron.

Sigue en contacto con los médicos de allí ¿Qué noticias le transmiten? ¿Cómo sigue la situación?
La verdad es que es todo muy desalentador... Por poner un ejemplo trascendente, la mitad de todas las amputaciones que se llevan a cabo son de miembros que se podrían haber salvado, pero por el descuido y la ausencia de material médico se gangrenaron. Me dicen que, básicamente, la mayoría de los heridos simplemente mueren porque no hay nada con qué curarlos. Falta la anestesia para una amputación. Pero también falta combustible para encender la máquina de anestesia, para encender el generador del hospital... Se carece de lo esencial.

Para un país, bajo el prisma de los analistas del centro de salud, gestionar los heridos que causa un año de guerra es algo muy, muy, muy duro. Pero para la Franja de Gaza, que no es siquiera un país... Se necesitarán años y años y años, incluso generaciones para recuperarse, para limpiar el suelo de los escombros, pero también de las minas, para reconstruirlo todo.

Y los cuerpos de los que quedan. O sea, nos encontramos con 11.000 niños con amputaciones, es terrible...

Impresiona el número sin duda...
11.000. Eso causa un verdadero impacto en una sociedad. La cambia. Las amputaciones implican que los niños necesitan una nueva prótesis cada seis meses. Necesitan entre ocho y doce cirugías hasta que se convierten en adultos. Sabemos por otras guerras que este es un viaje que dura toda la vida.

Y eso por no hablar de las enfermedades crónicas. No están siendo tratadas ahora ni lo serán en el futuro. Van a ser mucho más frecuentes que antes.

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Cuando uno ve la destrucción que hubo en Bekaa o en el sur del Líbano, o en Dahieh... Es imposible no evocar Palestina...
Totalmente. Cuando ves que todos esos pueblos del sur están completamente destruidos, sabes que te encuentras otra vez ante una limpieza étnica.

Lo que ha hecho Israel es acostumbrar al mundo a un nivel de brutalidad tal que cualquier cosa que haga en el Líbano será menor que lo que está haciendo en Gaza. Y así el mundo ya no se sorprenderá. Se ha normalizado un nivel de violencia terrible.

Si Israel sigue por este camino en el Líbano, ¿cuánto tiempo cree usted que les llevará colapsar por completo el sistema médico libanés?
Es una pregunta de difícil respuesta. Por lo que observamos, se mueven desde el sur hacia arriba. Ahora tratan de asegurarse de que las ambulancias no puedan llegar al sur. Antes era posible ir a Tiro. Ahora Tiro es como una línea del frente. Después le seguirá Saida. Y harán lo mismo que están haciendo en Gaza: impedir el acceso a los bomberos, a los médicos... Los llaman a sus teléfonos móviles y les dicen que les van a bombardear. La última vez que estuve en el sur del Líbano, había un incendio enorme y estaban bombardeando, impidiendo así que los bomberos llegaran...

¿Qué significa esto? Que en un país como Líbano, donde hay 1.300.000 desplazados y cuyos hospitales se encuentran en una situación muy muy complicada, el sistema aun parece estar aguantando. Pero el futuro se presenta verdaderamente incierto, teniendo en cuenta que las cosas van de mal en peor.

Por ahora está funcionando, pero ¿por cuánto tiempo? Es imposible saberlo.

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Hodei Alcantara
7/10/2024 7:19

Mil gracias a El Salto por estás entrevistas que nos acercan al dolor de los palestinos y nos hacen aprender muchísimo sobre la naturaleza del sionismo.

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