Desokupa
Desokupa: un polo de radicalización derechista para hombres cabreados

El tema de la radicalización masculinista está dando mucho de sí, pero seguimos sin saber qué está pasando con los hombres y, peor aún, cómo poder parar esta deriva reaccionaria.
Daniel Esteve, fundador y máximo responsable de Desokupa.
Daniel Esteve, fundador y máximo responsable de Desokupa.

Llevamos semanas oyendo la cantinela de la okupación, un miedo social que polariza la opinión pública y que termina alimentando los posicionamientos conservadores. Candidatos y políticos de Vox, PP e incluso Valents o Ciudadanos están viendo en este tema un buen motor de titulares y campaña gratuita.

Y es muy llamativo el éxito de este discurso. Mientras hablo de esto en redes sociales, varias personas me mandan mensajes hablando de cómo compañeros de curro, familiares o amigos de clase se ponen rabiosos a favor de los propietarios y compran el miedo al “okupa”, aunque los datos sean claros: no existe un problema real con la okupación.

Esta semana, el inicio de la campaña electoral en Barcelona casi comienza con disturbios. El jueves, Desokupa, la famosa e infame empresa, convocaba una concentración frente a un centro social y residencia okupadas en un barrio barcelonés. En la concentración pudimos ver cómo eran prácticamente todo hombre (muchos tipos mayores pero mucho chaval joven también). El tema de la radicalización masculinista está dando mucho de sí, pero seguimos sin saber qué está pasando con los hombres y, peor aún, cómo poder parar esta deriva reaccionaria. Seguimos necesitando análisis. En este artículo intentaré hilar uno.

No tengo pruebas, tampoco dudas

Dejadme jugar un poco a la especulación política: está habiendo estos días un espectáculo muy (MUY) lamentable de blanqueamiento de una organización para-estatal bastante violenta, aunque es de agradecer su transparencia política de tendencia filofascista y de apoyo claro a Vox (no hay más que meterse en su canal de Telegram). Han sacado artículos lamentables (ABC, El Español, etc.) sobre Daniel Esteve, el cabecilla de Desokupa que pintan como un “superdotado” que habla 15 idiomas, tiene 4 carreras y cabalga unicornios. ¿Casualidad? Nadie se lo cree.

La ultraderecha necesita afincarse en luchas sociales que le acerquen al territorio del pueblo. Sin problemas reales, las acusaciones contra el Gobierno quedan en poco

La ultraderecha necesita afincarse en luchas sociales que le acerquen al territorio del pueblo. Sin problemas reales, las acusaciones contra el Gobierno quedan en poco. Pero si esos problemas no son jugosos, se inventan otros. Pero en este caso buscaron un problema que afectase a los y las españolas (no un simple señalamiento a otros políticos), dando la sensación de una implicación en el tejido social del país y los problemas “”“reales”“” de los españoles.

Por otra parte, Desokupa cumplía con muchos elementos importantes para convertirse en representante de la Cruzada Conservadora en época electoral: responde al perfil “políticamente incorrecto” con el que ligotea la derecha desde hace un tiempo (posición outsider y “antiestablishment”), tiene un tirón de base muy fuerte porque toca con el miedo ya conocido de que te ocupen la casa estando de vacaciones (creado a base de años de spots publicitarios empresas de alarmas y de seguridad privada), no se corta con la bilis contra el Gobierno (Esteve no duda en insultar descaradamente a políticos o movimientos sociales), etc.

A la derecha, además, le falta un brazo más visible de calle. Tiene una fuerte fuerza de choque en la numerosa masa de cuentas anónimas que llenan de comentarios insultantes noticias políticas, además de contar con esa masa reaccionaria denominada Manosfera, un conjunto de foros, paginas, perfiles de redes sociales y canales de Youtube que funcionan radicalizando el mundo digital. Esa “mayoría silenciosa” de la que hablaba Rajoy en su momento sigue siendo un argumento de peso. No tienen aún un brazo fuerte en la calle, sus manifestaciones siempre han sido bastante pobres y tristes. Desokupa podría funcionar como muleta en ese sentido: tiene un tirón importante entre tíos y es bastante atractivo para ese rollete rebelde y contestatario.

Crónica
Crónica Las tres patas del fascismo se alían contra la okupación en Barcelona
Desde marzo, los ataques se han ido sucediendo con mayor frecuencia y se han intensificado, escalando de destrozos a furgonetas, agresiones a animales y personas a intentos de incendio de los tres espacios okupados.

La carrera a largo plazo

No hay que olvidar que la nueva derecha radical tiene claro que la guerra cultural es el medio con el que se consiguen cambios sociales profundos. A todos nos suena cómo Steve Bannon, el estratega detrás de las campañas de Trump, creó una revolución cultural para la extrema derecha a nivel mundial cuando puso en prioridad los cambios culturales, un paso previo clave para avanzar cambios políticos. Angela Nagle, experta en estrategias mediáticas de ultraderecha, menciona cómo personajes como el periodista yanqui Andrew Breitbart, el Youtuber británico de extrema derecha Milo Yiannopoulos o políticos como Filip Dewinter (lider del partido belga de extrema derecha Vlaams Block) hablaban de que “la política se encuentra siempre río abajo respecto a la cultura” o que “la mayoría ideológica es más importante que la mayoría parlamentaria”.

La estrategia política pasa entonces a ser una guerra cultural que va creando al votante deseado a través de discursos, de problemáticas mediatizadas, de conceptos que ocupan el centro político

El cambio cultural va poquito a poco, paso a paso, y la nueva derecha radical tiene paciencia. La idea de que el votante que te da la victoria no preexiste al voto sino que puede crearse es una idea bastante rompedora. La estrategia política pasa entonces a ser una guerra cultural que va creando al votante deseado a través de discursos, de problemáticas mediatizadas, de conceptos que ocupan el centro político. Así, esta extrema derecha, a partir de miedos, de rabia, de resentimiento y polarización afectiva va creando ese caldo de cultivo que le permite avanzar elección tras elección. Y están en un punto donde mostrar fuerza en la calle les viene muy bien. Y Desokupa cumplía ese papel perfectamente.

La capitalización política del hombre cabreado

La muestra de que el trabajo en masculinidades tiene una importancia política clave lo muestra, entre otras cosas, esa sobrerrepresentación masculina en la manifestación de Desokupa. Hay un problema ya claro con la radicalización de muchos hombres hacia postulados reeaccionarios con las conquistas del feminismo, del colectivo LGTBIQ+ y de los avances sociales en general.

La extrema derecha está aportándoles una salida productiva a muchos tíos que abrazan estas certezas con ganas

Pero más que esencializar en la masculindad una actitud reaccionaria (esa idea de que los hombres de manera “natural” tenderán a luchar contra los avances sociales y a defender sus privilegios me parece tremendamente problemática, simplista y maniquea) creo que la extrema derecha está aportándoles una salida productiva a muchos tíos que abrazan estas certezas con ganas.

Les da forma (conservadora) a un malestar masculino que, en otros contextos, podría incluso haberse disputado hacia posiciones progresistas. No hablo tanto del señoro facha que odia a las mujeres y a los gays, sino de muchísimos tíos que hace poco no estaban tan seguros de nada, hablo de chavales a los que no hemos llegado desde las formaciones de género, de tipos que no han sabido entender los cambios que se están dando socialmente, y un largo etcétera.

Desokupa funciona como una fuerza de repolitización masculina, un polo que regenera la afección política de muchísimos hombres cabreados con sus vidas

La ultraderecha también les da un lugar de enunciación política. Hombres que no saben colocarse políticamente en los debates de género, debates ecologistas o que no saben verse reflejados en los debates laborales de repente ven cómo son parte importante de un colectivo relevante, y se les escucha. Así funcionan los procesos de radicalización política que tan bien trabaja, por ejemplo, David Saavedra en sus talleres. Así, Desokupa funciona como una fuerza de repolitización masculina, un polo que regenera la afección política de muchísimos hombres cabreados con sus vidas, con lo social y con el Gobierno.

Hay que entender que no es sólo culpa de nuestra incapacidad desde la izquierda (tenemos en contra un aparato mediático enorme, inercias capitalistas que premian la individualización y el miedo, una cultura política del zasca y la falta de debate, etc.), pero quizás también estamos pagando facturas de errores estratégicos en la forma en la que hemos enfocado luchas sociales en los últimos años. Pero eso, eso va para otros artículos.

Desokupa
Derecho a la vivienda Un extrabajador denuncia que Desokupa es una organización criminal “que delinque para enriquecerse”
Un extrabajador de la empresa que dirige Daniel Esteve asegura que no entiende cómo aún sigue operando. Acusa a los cuerpos policiales de connivencia y dejación.
Sobre este blog
Demoler, verbo transitivo: deshacer, derribar, arruinar... Y eso intentamos: deshacer las viejas masculinidades y poner en duda las nuevas, derribar a los hombres de siempre y arruinar los planes del patriarcado desde la reflexión sobre quiénes somos y cómo renunciamos a nuestros privilegios.
Ver todas las entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Desokupa
Derecho a la vivienda La abstención del PSOE impide que el Congreso debata la ilegalización de Desokupa
Una iniciativa de Podemos que reclamaba la ilegalización de las empresas de desokupación naufraga en la Comisión de Vivienda por culpa del PSOE.
València
València El líder de Desokupa, Daniel Esteve, denunciado por incitación al odio
La asociación Acción Contra el Odio presenta ante la Fiscalía de València una denuncia por los bulos racistas, noticias falsas y amenazas contra las personas migrantes difundidas por Esteve.
Granada
Represión La Policía vulneró los derechos durante el intento de desalojo ilegal en Granada por parte de AMA Desokupa
La Red de Observación de Granada denuncia decenas de graves vulneraciones de derechos contra los manifestantes por parte de los agentes de la ley durante el intento de desalojo coordinado entre agentes de la Policía y la empresa AMA Desokupa.
Sobre este blog
Demoler, verbo transitivo: deshacer, derribar, arruinar... Y eso intentamos: deshacer las viejas masculinidades y poner en duda las nuevas, derribar a los hombres de siempre y arruinar los planes del patriarcado desde la reflexión sobre quiénes somos y cómo renunciamos a nuestros privilegios.
Ver todas las entradas
Represión
Represión Una marcha reclama la liberación de los seis de Zaragoza tras un año en prisión
Organizaciones como Amnistía Internacional han expresado su preocupación por este caso, apuntando a posibles vulneraciones de derechos y al aumento de la represión de la protesta social.
Globalización
Crisis del multilateralismo El terremoto Trump sacude las instituciones del orden mundial y la “globalización feliz”
Muchas de las instituciones que marcaron la vida internacional desde la caída del Muro han entrado en crisis. ¿Todas? No, especialmente aquellas que intentan regular los derechos humanos, de los pueblos y de la naturaleza.
La vida y ya
La vida y ya Una espiga entre los dientes
La idea de que las armas sirven para mantener la paz se coloca con la confianza con la que el polvo se deposita encima de los libros apilados en un desván sabiendo que nadie vendrá a limpiarlo.
Literatura
50 aniversario Aresti vive en la memoria de un pueblo vasco en disputa
Hoy comienzan en Bilbao los actos del 50 aniversario de la muerte de Gabriel Aresti, referencia ineludible e incómoda de la literatura vasca moderna.
Que no te lo cuenten
El Salto Radio De violencia institucional y protestas
VV.AA.
Mientras Granada se revela contra el acoso de seis policía local a una víctima de violencia machista, en Catalunya se presenta un informe que concluye que el 65% de los casos de violencia institucional se archivan sin que se completen las pesquisas

Últimas

Podemos
Izquierda Podemos mantiene el ‘modo revancha’ y en Sumar se dividen entre el hartazgo y la resignación
En su V Asamblea Estatal, la formación morada pisa el acelerador en su confrontación pública con el grupo de Yolanda Díaz. Con Montero ya precandidata, la confluencia electoral parece una quimera aunque algunos yolanders no ven otra opción.
Sanidad
Sanidad La Atención Primaria, uno de los escalones de la Sanidad más abandonados
Este 12 de abril se celebra el Día Internacional del primer peldaño de acceso a los servicios sanitarios. Falta de inversión, largas listas de espera y falta de tiempo para atender son algunas de las denuncias más repetidas.
Eventos
Taller de podcast El Salto invita a estudiantes a explorar las posibilidades del formato audiovisual
Proponemos un taller de guion y producción de programas para estudiantes de comunicación y periodismo los días 24 de abril y 8 de mayo.
Memoria histórica
Memoria histórica Sin fondos para identificar los restos de la primera exhumación en la Comunidad de Madrid
La asociación impulsora de los trabajos de recuperación en el cementerio de Colmenar Viejo denuncia que no tienen contestación sobre la financiación prometida por el Gobierno.
Palestina
Palestina Israel avanza en su plan con la anexión de Rafah y el sur de la franja de Gaza
Con este movimiento, Israel ha declarado “zona de seguridad israelí” el 20% del territorio del sur mientras que mantiene bajo su custodia el 66% de la franja.
Más noticias
Opinión
Opinión Sindicalismo que gana: la clave no es la unidad, sino organizar a las mayorías
Mientras el anarcosindicalismo debate estructuras, las plantillas siguen desmovilizadas. La verdadera batalla es organizar a las mayorías. Sin victorias concretas, incluso el modelo más puro es papel mojado.

Recomendadas

Salud mental
Cambio de paradigma De la deprescripción de psicofármacos al refuerzo de plantillas: claves del Plan Nacional de Salud Mental
El Ministerio de Sanidad ha logrado un consenso para aprobar una nueva estrategia en salud mental, poniendo de acuerdo de un lado a todas las comunidades autónomas y del otro a todas las asociaciones.
Lobo
Especies protegidas Organizaciones tratan de evitar la caza del lobo: “Volver a la receta de la gestión letal no funciona”
El lobo está desprotegido desde la entrada en vigor de la ley de desperdicio alimentario el pasado 2 de abril. Organizaciones ecologistas y Podemos están llevando a cabo denuncias, recursos y otras acciones para revertir la desprotección del cánido.