Brasil
Brasil sigue cayendo

El expresidente Lula fue condenado en segunda instancia y se complica definitivamente su participación en la elección de octubre. La polarización se agudiza y la coyuntura puede radicalizarse en medio de los retrocesos del Gobierno Temer.

Lula Sao Paulo
Lula arropado por sus seguidores en São Paulo el 20 de julio 2017. Foto: Paulo Pinto/Agência PT
Sao Paulo (Brasil)
26 ene 2018 17:35

La incerteza, qué sensación jodida. Brasil hoy es el país de la incerteza. Se ve en la calle, hablando con la gente. Desesperanza, descreimiento, apatía. Desde que un golpe parlamentario destituyó a la presidenta Dilma Rousseff en 2016, el país se embarcó en una desnacionalización neoliberal profunda, y en una grave crisis política que no parece tener perspectivas aún de resolverse. La crisis económica ya venía de antes, pero el Gobierno de Michel Temer no ha logrado revertirla. En el único lugar donde la economía mejora es en las páginas y en las pantallas de la Red Globo.

Entre tantas otras cosas, el Gobierno y su base aliada en el congreso congelaron las inversiones estatales por 20 años, aprobaron una reforma del trabajo que flexibilizó radicalmente los derechos laborales, recortaron planes sociales y entregaron el mayor yacimiento petrolífero de Brasil al capital transnacional.

Ahí había una certeza: la persona indicada para parar ese desmonte es Lula. Apoyado por casi la totalidad de las fuerzas progresistas del país, al expresidente (2003-2011) las encuestas lo dan como el candidato preferido de los brasileños en todos los escenarios. En medio del descreimiento y la apatía total hacia la política, es el único político que todavía consigue tocar alguna fibra en el pueblo, y despertar esa mística que va del endiosamiento a lo terrenal. Está recorriendo el país en ómnibus, y ha reunido multitudes. Pero no la tiene fácil.

de tribunales

El expresidente Lula fue condenado en primera instancia a nueve meses de prisión por el juez Sergio Moro, “héroe nacional” de los movimientos que defendieron el impeachment y quieren al petista preso. El delito alegado es el de corrupción pasiva y lavado de dinero, en un caso que incluye la supuesta compra y reforma de un apartamento en Guarujá, ciudad costera del litoral de São Paulo, que la empresa OAS habría dado a Lula a cambio de favores en contratos con la petrolera estatal Petrobras. El proceso fue a medida de los deseos de la televisión, y llegó a incluir la conducción coercitiva de Lula para declarar —con la Policía invadiendo su casa a las seis de la mañana— aunque él habiendo dicho que concurriría a declarar en cuanto fuese convocado; grabaciones ilegales entre él y sus abogados, interceptación de conversaciones con Dilma Rousseff, entre otras.

El miércoles 24 de enero, el Tribunal Regional de la 4ª Región, confirmó en segunda instancia la condena, y pidió el aumento de la pena a 12 años. El Frente Brasil de Juristas por Democracia, que incluye a un gran número de juristas que denuncian que en Brasil se ha instalado un “estado de excepción”, publicó un documento divulgado por el periódico Brasil de fato en el que afirman que “Lula fue condenado por el contenido de delaciones de empresarios de la construcción acusados y condenados por la Lava Jato, que cambiaron sus versiones y pasaron a citar al expresidente. Esto es ilegal porque los relatos de colaboraciones premiadas solamente pueden ser usados como fundamento para sentencias si están acompañados y validados por otras pruebas, como documentos”.

Y agregan: “El punto central de la acusación contra Lula es que él habría recibido un apartamento a cambio de beneficiar empresas de construcción civil en contratos con la Petrobras. El inmueble sería fruto de dinero desviado. Pero no se demostró cómo el dinero habría sido desviado, ni se comprobó ninguna relación de Lula con la Petrobras en ese sentido”. Nacional e internacionalmente el fallo ha sido más cuestionado que celebrado. Para William Nozaki, profesor de Ciencias Políticas y Economía en la Fundación Escuela de Sociología y Política de São Paulo, dijo a El Salto que “esta condena abre una nueva fase del golpe. En un primer momento transitamos una judicialización de la política, y ahora pasamos a un segundo momento en el que el activismo jurídico adquirió un grado tan intenso que podemos llegar a pensar en una politización del poder judicial, que adquirió un protagonismo exacerbado, y explicitó la parcialidad del proceso”.

En una nota oficial después del resultado, el Partido de los Trabajadores (PT) publicó una nota en la que afirma que el resultado del juicio “configura una farsa judicial” que confirma el “vínculo político-partidario de sectores del sistema judicial, orquestado por la Red Globo y con el objetivo de sacar a Lula del proceso electoral”. El jueves 25, en una reunión ampliada de la Comisión Ejecutiva Nacional del partido, fue confirmada la precandidatura de Lula, que hay plazo hasta el 15 de agosto para inscribir oficialmente.

De urnas

Para Michel Neil, politólogo y doctor por la Universidad de Brasilia, Lula tiene dos opciones. La primera: llevar al límite legal su supuesta inviabilidad electoral, presentando recursos para refrendar su candidatura. Pero esa “es una opción arriesgada, porque él sabe que en términos institucionales la chance es casi nula”, dice Neil, pero explica: “Lo que consigue es postergar y darse respiro haciendo ruido, y Lula haciendo ruido incomoda mucho. El mercado se incomoda con Lula independiente de si él puede ser o no candidato, se incomoda con Lula hablando. Mismo adentro de una celda él consigue hacer campaña”.

Pero llevar al límite esta opción, argumenta Neil, “puede llevar al PT al aislamiento. Y en Brasil, así como no se gobierna solo, no se ganan elecciones solo”. La segunda opción es la del plan B. En la presentación de la candidatura, la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, dijo: “Ellos (los grandes medios) quieren implantar esa discusión del plan B dentro del partido para debilitarnos, para restarnos fuerza”. Para el PT, “la elección sin Lula no existe”. Neil: “Lula es un político pragmático. Por más de que su discurso adhiere al sentimiento de buena parte de la sociedad, siempre fue pragmático y actuó así durante los ocho años de gobierno”. Por eso, explica, “él siempre va a decir que es candidato, que no tiene por qué refrendar una decisión del poder judicial, pero en la práctica él ya está movilizándose para poder trabajar un plan B”.

Un fantasma que aparece en escena es el de Jair Bolsonaro, un militar de ultraderecha, homofóbico, racista, misógino, entre tantos etcéteras. Neil analiza que Bolsonaro “está en un extremo del espectro político en que no divide votos con mucha gente”, por lo que “teóricamente, si su candidatura no se deshidrata durante la campaña, es un candidato competitivo para ir al segundo turno”. Pero afirma: “Suerte de quien vaya contra él, porque Bolsonaro no da garantías de nada, ni institucionales ni democráticas, de funcionamiento mínimo”. La izquierda votaría contra él, la derecha de centro, la derecha pragmática. Es un poco lo que acontece en Francia con Le Pen, compara. Este “quizás sea el escenario de mayor imprevisibilidad desde la elección de 1989. Estamos a nueve meses de la elección y ni siquiera tenemos seguridad acerca de los candidatos”, cierra.

De calles

Los movimientos populares y sindicales apoyan en pleno la candidatura de Lula. Se han movilizado en todo el país, y dicen que lo seguirán haciendo. Montaron un campamento en Porto Alegre en el que estuvieron hasta que se realizara el juicio. En ese contexto, João Pedro Stedile, coordinador del Movimiento Sin Tierra (MST), dijo que “Lula dejó de ser el candidato del PT, porque quien decidió que Lula va a ser candidato es el pueblo”. Para Nozaki, más que nunca es necesario un dialogo entre el campo progresista para intentar rearticular la idea de un “frente amplio en defensa de la democracia”, una unión de fuerzas “en torno a un programa que tenga como foco el debate de la soberanía popular, y el crecimiento económico con justicia social y política”.

La fijación del día 24 de enero como fecha del juicio contra Lula aceleró el calendario jurídico, e impuso una aceleración del calendario político en el país, que arranca a funcionar después del carnaval. Pero otra fecha acelera el panorama, el 19 de febrero, fecha que el Gobierno marcó para votar la reforma jubilatoria. Temer volvió del Foro Económico Mundial en Davos con la reforma jubilatoria con esa prioridad, iniciar las gestiones en los bastidores para conseguir los votos necesarios, un proceso que se ha normalizado en base a compras de votos, intercambio de favores, medidas provisorias y liberación de ministros para votar.

Temer ha dicho que la reforma es urgente para que el país no quiebre y para equilibrar las cuentas públicas. Sin embargo, en los movimientos para intentar aprobarla a fines del año pasado, el gobierno federal desembolsó cerca de 14 billones de reales a cambio de votos, es decir, “ayudas” a Estados, a intendentes y alcaldes, y benefició a la “bancada ruralista”, representante del agronegocio en el Congreso, con perdón de deudas. Lo mismo hizo para que el Congreso detuviera los procesos que lo investigan por corrupción. Para Nozaki, “la correlación de fuerzas puede cambiar en el proceso de aprobación de la reforma jubilatoria —quizá la medida más polémica del Gobierno— y es necesario mantener e intensificar la oposición del conjunto de los trabajadores. La fecha de votación será el primer termómetro para medir la fuerza de la resistencia popular, que será fundamental para el futuro —todavía incierto— del país.

*Al cierre de esta edición, la Justicia retuvo el pasaporte del expresidente, que iba a viajar a un debate en la ciudad de Adis Abeba, en Etiopía, donde participaría en un debate de acciones de combate al hambre.

Archivado en: Brasil
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Brasil
Brasil El Gobierno Lula, prisionero de las maniobras del Congreso brasileño
Los líderes de los partidos de centro celebran la elección de los presidentes del Congreso y el Senado como una clara demostración del poder ampliado que poseen sobre el Gobierno para aumentar su influencia sobre los fondos públicos.
Brasil
Ana Carolina Lourenço y Fabiana Pinto “Organizar la imaginación es la lucha de nuestro tiempo”
En la vanguardia de los movimientos que plantaron cara a la extrema derecha bolsonarista, las mujeres negras cuentan con una largo recorrido en la disputa política brasileña. Un libro recoge su genealogía y sus miradas para el futuro.
José Manuel
27/1/2018 16:53

Mais uma materia jornales ta, parecida com a do El País, onde vcs tentam enaltecer o maior Corrupto do Mundo.
Entrevistando pessoas claramente de ideología esquerdista.
Sejam imparciais e procurem ouvir as outras partes, nao políticos e sim pessoas do povo.
FACAM tambem uma reportagem sobre o billón ario desvío realizado pela quadrilha do Luladrao no BNDS.

0
9
Derecho a la vivienda
Manifestación estatal Mapa | Más de 40 ciudades se movilizan este 5 de abril por el derecho a la vivienda
Decenas de miles de personas en más de 40 localidades de todo el Estado español saldrán a la calle el próximo 5 de abril para reclamar medidas para hacer frente a la crisis de vivienda.
Militarismo
Alejandro Pozo “El oportunismo de la industria militar española aprovechando lo que pasa en Gaza es grave”
Este investigador sobre paz, conflictos armados, desarme y acción humanitaria denuncia que el rearme ya está teniendo lugar y que el Ejecutivo escamotea información sobre las relaciones comerciales de la industria con Israel.
Israel
Guerra en Gaza Israel ordena evacuar Rafah ante la previsión de un ataque terrestre
En la mañana del 31 de marzo, las fuerzas militares de Israel han ordenado a la población evacuar gran parte de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.
Francia
Francia Marine Le Pen es condenada por malversación y no podrá concurrir a las elecciones de 2027
Un caso de corrupción con los asistentes del Parlamento europeo golpea a la ultraderecha francesa. Le Pen y su partido, Agrupación Nacional, son condenados por el Tribunal Penal de París.
Precariedad laboral
Precariedad laboral Europa presiona de nuevo a España para que modifique la indemnización por despido improcedente
El Consejo de Europa concluye que el sistema español viola la Carta Social Europea al considerar que la compensación española no repara el daño a los trabajadores ni disuade de hacerlo.
Myanmar
Terremoto Myanmar: un país bajo los escombros
Con el cronómetro en contra, los equipos de rescate de Myanmar continúan buscando bajo los escombros a los supervivientes del que ya se considera el peor terremoto sufrido en las últimas siete décadas en el país.

Últimas

Huelga
Huelga Nueva jornada de huelga en Renfe el 1 de abril
Los tres sindicatos que no firmaron el acuerdo recuerdan que hay convocatoria de paro en todo el territorio. Reclaman mejoras en el servicio público.
Comunidad de Madrid
Comunidad de Madrid Los trabajadores de Metro celebran el nuevo convenio pese al temor de perder empleos por las automatizaciones
“Es el mejor acuerdo que he visto en 43 años que llevo trabajando aquí”, explica el representante de Solidaridad Obrera en la mesa negociadora, Braulio del Pozo, que destaca que se recupera en parte el poder adquisitivo de la plantilla.
Opinión
Vivienda Abrazar la reacción para salvar la propiedad privada
La rearticulación de las posiciones políticas de las clases propietarias con los discursos de extrema derecha alumbran la hipótesis del rentismo nativista.
Sexualidad
Consultorio de sexualidad Los mil y un orgasmos femeninos
El clítoris, la vagina y el cérvix están inervados por distintos nervios que, al ser activados en distintas combinaciones, producen sensaciones diversas.
Más noticias
Que no te lo cuenten
Que No Te Lo Cuenten De amenazas ambientales y memoria histórica
VV.AA.
La ciudadanía gallega y extremeña alza la voz contra proyectos que amenazan sus territorios y medioambiente.
Opinión
Opinión Sonará tu nombre cuando nazca el mío
No fue hasta que empecé a habitar mi propio cuerpo que entendí que podía contar mi historia. Una carta de amor travesti en el Día de la Visibilidad Trans.

Recomendadas

Galicia
Galicia Bimba y Lola se aleja de las fibras textiles de Altri con la salida del presidente de Greenalia de su consejo
El presidente de Greenalia y antiguo consejero delegado de Inditex, José María Castellano, abandona su puesto en la empresa cerrando una puerta más a la salida de la celulosa supuestamente creada para fibras textiles.
Redes sociales
El asesino de los CEO El fenómeno fan Luigi Mangione, ¿por qué tanta gente apoya a un asesino?
El caso del chico de clase alta que disparó sobre un CEO de una aseguradora médica ha desatado una ola cultural y de apoyo como no se había visto antes.
Literatura
Silvia Nanclares “Moratalaz nace como barrio franquista, solo que no contaban con la presión vecinal”
Con ‘Nunca voló tan alto tu televisor’ la escritora madrileña regresa a su barrio y examina lo que quedaba debajo de la cáscara de progreso que supuso la construcción del edificio de Torrespaña, aun hoy uno de los más reconocibles de la ciudad.
Cómic
Cómic Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: ¿los superhéroes de cómic son de derechas o de izquierdas?
¿Encarna Superman a la socialdemocracia liberal, es Batman un militante anarcocapitalista y el Capitán América la bandera del nacionalismo? La respuesta no es tan sencilla si se repasa la historia del género.