Tecnología
Digitalización: ¿qué falta? ¿qué sobra?

El desarrollo de la tecnología siempre se ha relacionado con el progreso, la comodidad y la mejora, pero no todo son ventajas, también hay riesgos, y no son pocos.
Metro Moncloa
Una mujer mira su teléfono a la espera del metro en Madrid. David F. Sabadell
Responsable de la federación Zerbitzuak de ELA
31 jul 2021 06:00

Clic. He entrado en Internet. En un segundo puedo iniciar un viaje sin límites. Cada vez somos más quienes, después de pasar el día de un lado para otro, terminamos el día frente a una pantalla. Con el alivio de echarnos en el sofá tratamos de hacer aquello que nos ha impedido realizar el frenético ritmo del día por el que se nos escurre el tiempo: consultar información, cerrar el plan para el fin de semana y, en alguna ocasión, comprar algo online.

El desarrollo de la tecnología siempre se ha relacionado con el progreso, la comodidad y la mejora, pero no todo son ventajas, también hay riesgos, y no son pocos. Ahí está la brecha digital, ahí el riesgo de aislamiento y la proliferación del individualismo, ahí el descontrol de ser controlados, ahí la precarización de las condiciones laborales.

Hablando de precariedad, me viene a la memoria el impacto que está teniendo la digitalización en las condiciones laborales del comercio. En los últimos tiempos, en ELA, nos ha tocado vivir muy de cerca los procesos de transformación digital que han puesto en marcha varias multinacionales. El modelo de consumo basado en la lógica capitalista está muy arraigado en nuestra sociedad desde hace mucho tiempo. La moda manda y lo de ayer, hoy, ya es viejo. Qué decir desde que la pandemia ha irrumpido en nuestras vidas: esta lógica se ha acentuado y, en términos de modelo de consumo, el aumento de las ventas online ha sido espeluznante.

Según el informe de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia de 2020, el comercio electrónico de mercancías creció un 53% respecto a 2019 y, en el mismo periodo, el comercio minorista ha descendido un 7,9%

Según el informe de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia de 2020, el comercio electrónico de mercancías creció un 53% respecto a 2019 y, en el mismo periodo, el comercio minorista ha descendido un 7,9%. El 51% de las mercancías adquiridas online son de empresas extranjeras; en los sectores informático y textil esta cifra llega al 90%. En la última década el peso del comercio electrónico se ha multiplicado por diez y, según todas las previsiones, seguirá creciendo en los próximos años. Inditex, por ejemplo, quiere que para 2025 el 25% de sus ventas sea online.

Ecommerce, omnicanalidad, tiendas escaparate, cajas de autoservicio y otros términos son utilizados en boca de los directores generales del sector como estrategia comercial indiscutible. Y esa estrategia no tiene vuelta atrás, eso es innegable. Sin embargo, hay mucho que debatir, mucho que reflexionar. Con la digitalización se quieren destruir puestos de trabajo y, dicho esto, ha llegado el momento de compartir el primer spoiler de las interrogantes del título: en el comercio no sobra nadie, dice ELA.

Grupos como Inditex, Douglas, H&M o Tendam Retail (Cortefiel) ya han llevado a cabo la primera etapa de la transformación digital (decimos la primera porque esta transformación no ha hecho más que empezar). Han cerrado tiendas y han destruido empleo o lo han precarizado aún más.

Otro apunte: este modelo de digitalización tiene impacto de género. El sector comercial está muy feminizado y la mayoría de los empleos son, desde hace mucho, a tiempo parcial, y quieren aprovechar este proceso para convertir en parciales los pocos puestos de trabajo a jornada completa; todo ello mientras están acumulando unos beneficios enormes (3.500 millones en Inditex y 1.200 millones en H&M en 2019). Segundo espoiler: lo que sobran son beneficios. Sobran, porque ya es hora de que las ganancias lleguen a las trabajadoras que las generan. Se van a crear nuevos puestos de trabajo, pero probablemente no sean tantos como los que se van a destruir, por eso la clave está en determinar qué condiciones laborales van a tener los empleos que se creen y los que se mantengan.

ELA tiene claro que para que esta transición tenga en cuenta a las trabajadoras, el único camino es la organización, la lucha y la negociación colectiva. En H&M hicimos una huelga de 55 días y conseguimos condicionar un ERE a nivel estatal. El 25 de junio ELA y LAB convocamos una jornada de huelga en la CAPV, la primera a nivel estatal, para reivindicar otro modelo de digitalización. También hemos definido los siguientes pasos.

La reducción de jornada es fundamental para que la transformación digital no se haga a costa del empleo. Si a través de la venta online las empresas multiplican sus beneficios, eso se debe traducir en más tiempo para la vida personal de las empleadas

ELA tiene una amplia mayoría en varios convenios de comercio y queremos adelantarnos a la situación a través de la negociación colectiva: por un lado, tendremos que regular las nuevas categorías y garantizar que a estos puestos de trabajo se les aplican los convenios provinciales; por otro, para atajar el incremento de la parcialidad, queremos establecer, entre otras cosas, jornadas mínimas; por último, queremos reducir considerablemente la jornada anual en las empresas en las que la facturación online vaya cogiendo peso. La mencionada reducción de jornada es fundamental para que la transformación digital no se haga a costa del empleo. Si a través de la venta online las empresas multiplican sus beneficios, eso se debe traducir en más tiempo para la vida personal de las empleadas, más aún en estos tiempos vividos con prisas.

No obstante, los efectos de la digitalización no se agotan en el mundo laboral. Desde el punto de vista ecológico, por ejemplo, al transporte de las mercancías que compramos en el extranjero crea una huella ecológica insostenible. En cuanto al idioma, es necesario adoptar medidas para garantizar los derechos lingüísticos de las personas. El modelo de pueblos y barrios y las relaciones de la ciudadanía se verán afectadas por el cierre de comercios (los de las grandes marcas se cerrarán para ganar más y los pequeños comerciantes porque no pueden competir en esas condiciones).

Ya hemos comentado lo que sobra, pero ¿qué es lo que falta? Para empezar, falta intervención pública. Durante todo este proceso los Gobiernos vasco y navarro no pueden mirar hacia el otro lado; diseñar una estrategia para poner en contacto directo a las y los productores y consumidores vascos es una cuestión de responsabilidad política. También falta un espacio para reflexionar, como sociedad, sobre todo esto, y varios agentes estamos tratando de llenar ese vacío.

Este artículo de opinión y el día de hoy acabarán de la mano. Hoy no será una excepción, terminaré echada en el sofá mirando a la pantalla; pero no haré compras online, me tomaré un espacio para leer el primer manifiesto de Euskal Herria Digitala, que impulsan IPES, OLATUKOOP, TEKS, y las fundaciones IPAR-HEGOA, IRATZAR y MANU ROBLES-ARANGIZ. El 15 de octubre, al parecer, se organizará una jornada para promover el debate público sobre la cibersoberanía. Allí estaré . “Firmar el manifiesto”. Clic.

Archivado en: Comercio Tecnología
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Economía
Guerra comercial China mueve ficha en una guerra comercial (y tecnológica) que reconfigurará la economía global
Más allá de la disputa comercial, la carrera tecnológica es el verdadero eje de la rivalidad entre ambas potencias. Estados Unidos sigue liderando la tecnología mundial, pero China avanza rápidamente.
Economía
Guerra comercial El culebrón de los aranceles, Trump, China, México, Canadá y la Unión Europea
Preguntas, respuestas, dudas y explicaciones sencillas de la guerra comercial y geopolítica del nuevo presidente de los Estados Unidos.
Alimentación
OPINIÓN Larga vida a los mercados de abastos
La campaña «Los mercados se mueren» denuncia el declive de este servicio público, a la vez que propone impulsarlos dándoles un papel clave en las políticas alimentarias locales.
misac
1/8/2021 0:38

No voy a defender a las grandes marcas porque no las debo nada ni pertenezco a ellas pero mucha culpa del resultado al que se ha llegado es de la gente normal, de la calle.
Si la gente no comprase en Zara camisas de 5 € no habría explotación laboral en países emergentes. Acaso alguien puede creer que una camisa vale o cuesta esta cifra tan ridícula? nadie se pregunta los costes que repercuten?
El tan admirado sr. Ortega por intentar subir 1 céntimo el coste mano de obra en los pantalones en Turquía, se negó en redondo a asumirlo y trasladó la producción a Bangladesh. Lo sé de primera mano.
Soy vasco pero vivo en Bcna. El comercio aquí en la ciudad condal tenía fama de botiguer y famoso por industria textil. Ahora todas las tiendas son las mismas que haya en Madrid, Zaragoza, etc...
Uniformidad, gris
Por no hablar de la famosa empresa americana logística. Todo el mundo quiere su comercio de barrio aunque hagan las compras por esa aplicación

0
0
Teresa G
31/7/2021 17:49

En resumen legalizar (legislar, dar cobertura legal) el trabajo digital.
La digitalización del trabajo es una exigencia del Gran capital, para monopolizar el mercado y acabar con la economía local. ¿Por qué nos preguntamos cómo legislarlo en vez de cómo impedirlo?
Por cierto, la digitalización es mucho más que el teletrabajo, hablamos de la digitalización de la vida: relaciones sociales, educación, política... lo que supone la degradación de todas estas cosas y su desaparición a largo plazo

0
0
Redes sociales
El asesino de los CEO El fenómeno fan Luigi Mangione, ¿por qué tanta gente apoya a un asesino?
El caso del chico de clase alta que disparó sobre un CEO de una aseguradora médica ha desatado una ola cultural y de apoyo como no se había visto antes.
València
València Clamor en la multitudinaria manifestación por las calles de València: “Mazón, dimisión”
La sexta marcha para exigir responsabilidades al president ha homenajeado a los servicios de emergencias y ha arropado a los familiares de las víctimas mortales.
Literatura
Literatura Silvia Nanclares: “Moratalaz nace como barrio franquista, solo que no contaban con la presión vecinal”
Con ‘Nunca voló tan alto tu televisor’ la escritora madrileña regresa a su barrio y examina lo que quedaba debajo de la cáscara de progreso que supuso la construcción del edificio de Torrespaña, aun hoy uno de los más reconocibles de la ciudad.
Sexualidad
Consultorio de sexualidad Los mil y un orgasmos femeninos
El clítoris, la vagina y el cérvix están inervados por distintos nervios que, al ser activados en distintas combinaciones, producen sensaciones diversas.
Análisis
Análisis Inmigración, trenes e ilusiones de soberanía
El mayor beneficiario de la situación política en Catalunya sigue siendo el PSC, que ve cómo la definitiva irrupción demoscópica de Aliança Catalana reduce el campo de los principales partidos del independentismo.
Que no te lo cuenten
Que No Te Lo Cuenten De amenazas ambientales y memoria histórica
VV.AA.
La ciudadanía gallega y extremeña alza la voz contra proyectos que amenazan sus territorios y medioambiente
La vida y ya
La vida y ya Cinco chimpancés
Les dijo que cuando se caza a una cría en su entorno natural, de media se mata a diez chimpancés de su grupo.
Opinión
Opinión Chicas, cheeseburguers, y soles negros: militarizar la adolescencia en Ucrania
Para militarizar a una generación que hasta hace pocos crecía aspirando a becas, trabajos de oficina o empleos de cuello azul, es necesario mucho más que ofrecer el ejército como una salida laboral: hay que cambiar su concepto del mundo.

Últimas

Dependencia
Dependencia Los cuidados necesitarán entre 300.000 y 600.000 trabajadores más en cinco años
Las empleadas de residencias y ayuda a domicilio reclaman mejoras en esas nuevas plazas. “Debemos tener un sistema de cuidados universal y público, debe ser un derecho y no un negocio”, piden desde el sindicato ELA.
València
Dana 20:11, Ni oblit ni perdó: los pueblos de la Dana amanecen con pintadas contra Mazón
Tras cinco meses de catástrofe, aparecen numerosas pintadas en los municipios afectados por la riada para señalar la tardía gestión de la Generalitat.
Precariedad laboral
Precariedad Voluntariado en el sector social: un monstruo con tres cabezas
La precarización del sector social es algo de lo que se viene hablando cada vez más en los últimos años, pero es un hecho que lleva conviviendo con nosotras mucho tiempo, y que es consecuencia de varios factores.
México
México El Coyul, un ejemplo de resistencia indígena frente al despojo en el Istmo de Oaxaca
La Sociedad Agrícola y Ganadera El Coyul continúa apelando la sentencia por despojo agravado y secuestro interpuesta a 21 de sus miembros
Sevilla
Proyectos estratégicos Ilegalidades pasadas y peligros futuros de la mina que la Unión Europea quiere revivir en Sevilla
Las Cruces tiene un historial de más de 6,5 millones de euros en sanciones e indemnizaciones por extracciones ilegales de agua. El espaldarazo de la UE y del Gobierno al proyecto podría empeorar los vertidos que ya realiza la mina en el Guadalquivir.

Recomendadas

Cómic
Cómic Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: ¿los superhéroes de cómic son de derechas o de izquierdas?
¿Encarna Superman a la socialdemocracia liberal, es Batman un militante anarcocapitalista y el Capitán América la bandera del nacionalismo? La respuesta no es tan sencilla si se repasa la historia del género.
Memoria histórica
Manuel Pérez, ‘camarada Arenas’, tras salir de prisión “Cordón trató de escaparse, se cayó y se mató”
El militante histórico del PCE reconstituido y, según la Justicia, líder de los Grapo, mantiene su inocencia en todos los casos que le han llevado a pasar 32 años en prisión.
América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se rebelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.