PCE Ibarruri 2
Dolores Ibarruri en la plaza de toros de Las Ventas tras la victoria del Frente Popular en las elecciones legislativas en 1936.

Memoria histórica
Parias de la tierra

En 1917, en pleno colapso civilizatorio, cuando en el fragor de los motines del frente occidental, las huelgas en las hambrientas retaguardias y el desplome de los tronos, una fracción desgajada del tronco socialista acumuló fuerzas para inaugurar una nueva era. Entre 2020 y 2021 cumplirán un siglo los partidos que encarnan el proyecto nacido de la Revolución de Octubre.

profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales en la UAM y especialista en la historia del comunismo español

3 dic 2020 04:56

Cuando, en junio de 1871, Eugène Pottier compuso los versos que comenzaban “Debout, les damnés de la terre…”, las cenizas de la Comuna de París aún humeaban y los orificios de bala en el Muro de los Federados clamaban por los 20.000 comuneros fusilados a manos de las tropas del mariscal MacMahon. Las estrofas de La Internacional arrancaban con una apelación a los condenados de la tierra, carne de todas la derrotas. Pero cuando Pierre Degeyter puso música al poema en 1888, las cosas estaban cambiando: faltaba solo un año para que el Primer Congreso de la Internacional Obrera sentase acta de que los “convictos del hambre” habían decidido organizarse para hacer tabla rasa del pasado. La bandera roja de la Comuna, evocación de la que los jacobinos enarbolaron en 1791 como emblema del combate a muerte contra la reacción, fue adoptada por el movimiento socialista.

La voluntad de representar a un nuevo sujeto colectivo por encima de las fronteras interpeló a los últimos entre los últimos. Si para nombrar a la nueva clase obrera industrial se recurrió a un término romano, el proletariado —aquel cuya única contribución al Estado era producir hijos—, la traducción al castellano del nuevo himno internacionalista recurrió a un término cuya etimología portuguesa quizás se explique por el conocimiento que los comerciantes lusos establecidos en la zona de habla tamil tuvieron de la estratificación social hindú, en la que los absolutos desfavorecidos, carentes de todo derecho, integraban la inferior de las castas: los parias.

La socialdemocracia creció como una hogaza de harina de fuerza nutrida del fermento de la creciente sindicación, la movilización por causas justas —la jornada de ocho horas, la prohibición del trabajo infantil— y el sufragio universal. Con el cambio de siglo, los partidos socialistas y laboristas obtuvieron millones de votos, ganaron centenares de escaños en los parlamentos y arrancaron las primeras reformas legislativas de carácter social. Tal era su fuerza que en el Congreso de noviembre de 1912, cuya sesión inicial fue abierta por los redobles a rebato de las campanas de la catedral de Basilea, se concibió la posibilidad de detener una posible guerra continental con la convocatoria de una huelga general destinada a impedir que los trabajadores europeos se matasen entre sí. El espejismo se desvanecería en agosto de 1914 a causa de la mezquina apuesta pragmática por la unión sagrada con las respectivas burguesías nacionales.

El comunismo articuló un espacio de la izquierda dejado vacante por la socialdemocracia y nunca totalmente reconquistado, obligándola desde entonces a mirar por el retrovisor

Fue en 1917, en pleno colapso civilizatorio causado por la Gran Guerra, cuando en el fragor de los motines del frente occidental, las huelgas en las hambrientas retaguardias y el desplome de los tronos, una fracción desgajada del tronco socialista acumuló fuerzas para inaugurar una nueva era. El siglo XX quedó horquillado por la Revolución de Octubre en su origen y por la implosión del sistema soviético en su final. Respecto al comunismo, que marcó su transcurso, todos lo actores de la centuria —partidarios, adversarios, enemigos o reformistas homeopáticos— se vieron compelidos a posicionarse: unos, para conjurar la amenaza de una alternativa no utópica al orden burgués liderada, por vez primera, no por un mero comité de huelga o un grupúsculo insurrecto, sino por un sistema estatal implantado en la sexta parte del globo; otros, por considerarlo la materialización al fin consumada de los antiguos anhelos prometeicos.

Es inexacto hablar del comunismo como si fuera un todo homogéneo, un bloque marmóreo de dureza y color uniforme, una colada de acero fundido en un único horno. Hubo un comunismo internacionalista y adaptaciones del comunismo a distintos sustratos nacionales; comunismo identitario de vanguardias sectarias y comunismo organizado en partidos de masas; comunismo impostado de obrerismo y comunismo popular transversal; comunismo de régimen policiaco y comunismo como cantera inagotable de luchadores dispuestos a sacrificar sus vidas; comunismo esclerótico y comunismo creativo; comunismo de inextricables debates teóricos y comunismo de gente humilde con anhelos básicos de pan y tierra; comunismo de fábrica y barriada y comunismo de dacha y tienda especial; comunismo autoritario y voluntad de reconciliar en el comunismo los valores de 1917 y 1789, La Internacional y La Marsellesa.

Plural fue también la gama de sus adherentes: idealistas, burócratas, pacifistas, oportunistas, filántropos, disidentes, milenaristas, intelectuales, sindicalistas, jóvenes airados, radicales, obedientes, sacrificados, fanáticos, críticos, mujeres que apreciaron en la militancia el acceso a la modernidad, compañeros de ruta, activistas a tiempo completo, el fluctuante contingente de votantes, y la base, siempre la base para la que el comunismo proporcionaba una interpretación sólida del mundo, la reconfortante certeza en el sentido de la historia y la vigorosa convicción de que la política era la fuerza de los débiles. Era la cultura de una contrasociedad que anticipaba en su seno los rasgos del futuro, como evocó Rossana Rossanda: “Los del semisótano, los que pasaban de taller en taller o de casa en casa, al final del trabajo, para recoger los sellos de la cuota de afiliación, configuraban una sociedad distinta dentro de esta. En la que los comunistas querían ser los más iguales y los más disciplinados, los explotados y oprimidos pero seguros de comprender más que los demás las leyes que mueven el mundo, con sencillez y presunción”.

Propaganda y caricatura

Ninguna ideología puede atraer a tantos millones de personas solo por coerción, ignorancia o un limitado repertorio de motivos. Parafraseando a Edward P. Thompson en uno de sus estudios sobre la tipología de los participantes en los motines preindustriales, La economía moral de la multitud, “conocemos muy bien todo lo relacionado con el delicado tejido de las normas sociales y las reciprocidades que regulan la vida de los isleños de Tobriand, y las energías psíquicas involucradas en el contenido de los cultos de Melanesia; pero, en algún momento, esta criatura social infinitamente compleja, el hombre melanesio, se convierte (en nuestras historias) en el minero inglés del siglo XVIII que golpea sus manos espasmódicamente sobre su estómago y responde a estímulos económicos elementales”. Bastaría sustituir el minero inglés por el estereotipo del sujeto amenazador con el cuchillo entre los dientes para obtener una imagen abreviada del comunista, el constructo caricaturesco difundido por la propaganda de la Guerra Fría.

Sobre los partidos nacidos del proyecto de Octubre, como sobre todo lo demás, el paso del tiempo ha ido depositando capas de experiencia, pero también de polvo

Independientemente de cuál sea la posición individual, de lo que no cabe duda es de que tanto el proyecto comunista como los partidos que lo secundaron constituyen actores esenciales sin los que sería imposible concebir la historia que nos ha conducido al presente. El comunismo articuló un espacio de la izquierda dejado vacante por la socialdemocracia y nunca totalmente reconquistado, obligándola desde entonces a mirar por el retrovisor.

Ni la descolonización ni el mantenimiento de una tenaz lucha clandestina contra las dictaduras y las ocupaciones militares podrían comprenderse sin el sacrifico de los comunistas. El gigantesco movimiento de solidaridad antifascista movilizado en apoyo de la República española, sin parangón anterior o posterior, se debió en buena medida a su proverbial capacidad de agitación. El relato de la lucha por la democracia en España estaría amputado de una parte esencial si se ignorase la contribución de tres generaciones de comunistas. Las reformas sociales bajo el frentepopulismo —los convenios colectivos, la capacidad de interlocución de las secciones sindicales, las vacaciones pagadas— y la sustentación de algunos de los pilares del estado del bienestar en la segunda postguerra mundial —fue Ambroise Croizat quien diseñó el régimen de la seguridad social vigente en Francia, hoy amenazado por Macron— fueron impulsadas con el apoyo constructivo de los comunistas. El propio pacto social de raíces keynesianas que propició la prosperidad del mundo occidental durante los “Treinta Gloriosos” años del capitalismo contemporáneo operó con éxito a modo de escaparate alternativo a la existencia del autodenominado “socialismo realmente existente”: fue significativo lo pronto que el integrismo neoliberal ejecutó su desmontaje una vez desaparecido el contramodelo.

Un siglo de proyecto

Entre 2020 y 2021 cumplirán un siglo los partidos que encarnan el proyecto nacido de Octubre. Sobre ellos, como sobre todo lo demás, el paso del tiempo ha ido depositando capas de experiencia, pero también de polvo. Un equipo de gente muy joven se ha propuesto estudiar la historia de los cien años del Partido Comunista de España (PCE) y divulgarla mediante un documental, para lo que han lanzado una campaña de micromecenazgo en Goteo.org. Su proyecto se llama Parias de la Tierra. En su declaración de intenciones dejan de manifiesto que, lejos ya los tiempos de las hagiografías y la lengua de madera, analizarán tanto las luces como las sombras. Es una estimulante tarea. Aproximarse a la historia exige decapar estratos con la precisión del arqueólogo y una mirada nueva para apartar los escombros y encontrar entre las teselas dispersas del mosaico la hilada que nos une a aquellas generaciones fundacionales en el afán de materializar el tercer pilar de la vieja triada revolucionaria: la Fraternidad.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana, será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.
Palencia
Memoria histórica Hontoria de Cerrato sobre el homenaje a un vecino deportado a los campos nazis: sí, pero lejos
La asociación memorialista de Palencia pide la instalación de un adoquín, conocido como ‘Stolpersteine’, con el nombre de Antonio García Hevia, un español que estuvo en los campos nazis.
Memoria histórica
Opinión La maldición de los agotes
Los agotes son una minoría que habita el Pirineo occidental. Están concentrados principalmente en el valle del Baztán, en Navarra, y si bien su origen no está claro, hay varias teorías al respecto. Se cree que la palabra agote proviene del francés cagot y significa “perro godo”. El término es por tanto un insulto.
Economía social y solidaria
ESS Los colectivos migrantes y racializados están construyendo su propio espacio en la Economía Social y Solidaria
A pesar de que se ha avanzado mucho, según los datos existentes, solo un 7% de las personas trabajadoras en la economía solidaria son migrantes o racializadas mientras representan más de un 20% de la población.
Fronteras
Fronteras 24 horas en un albergue de Tijuana: “Que no se olviden de nosotros”
Unos 80 migrantes siguen con preocupación la política de cerrojazo y militarización de la frontera de Donald Trump desde sus casas de nylon.
Okupación
Desalojo Miles de personas piden “encender la lucha” por los gaztetxes tras el desalojo de Etxarri
Denunciaron que la Ertzaintza hirió a varios manifestantes y uno de ellos tuvo que ser operado de urgencia por un balazo de foam. Señalaron la alianza entre Ayuntamiento de Bilbao y Amenabar.
Literatura
Iban Zaldua “El mercado no llega a todos los rincones. Entonces, bueno, hay que introducir la fantasía”
En el cómic ‘Botere handi batek’ trata lo cotidiano mediante elementos irónicos, como los superhéroes y los seres superpoderosos, que nos conectan con la realidad histórica del conflicto vasco.
Teatro
Teatro ‘1936’: una herida abierta sobre el escenario
La nueva producción dirigida por Andrés Lima convierte la Guerra Civil en materia escénica, abriendo un espacio de reflexión crítica sobre sus huellas en el presente.
Salud
Enfermedades raras La enfermedad de Huntington: los rostros de una dolencia invisible
Hace 32 años se descubrió el gen responsable de la enfermedad de Huntington. Desconocida entre ciudadanos y sanitarios, se hereda en un 50% de los casos cuando uno de los progenitores la tiene.

Últimas

Formación El Salto
Formación Masculinidades neoliberales: afectos de odio, cultura bro y extrema derecha
Abiertas las inscripciones para esta nueva propuesta de formación online, que abordará la relación entre el fortalecimiento de las derechas, el avance de un neoliberalismo desbocado y la aparición de culturas de género cada vez más conservadoras.
Salud mental
Salud mental Sanidad consigue que se apruebe el plan de salud mental que apuesta por la deprescripción de algunos fármacos
Ministerio y comunidades autónomas acuerdan el plan que incluye la disminución en el consumo de psicofármacos, un aumento en las plantillas y una mejora en las garantías de los derechos de las personas con sufrimiento psíquico.
Palestina
Palestina El asedio de Israel deja a la población de Gaza sin panaderías
Los ataques israelíes desde que el régimen de Tel Aviv rompió el alto el fuego se han cobrado ya más de mil doscientas víctimas. La situación de hambre es trágica en el territorio de Gaza.
Comunidad de Madrid
Los Molinos Archivada la investigación del incendio del coche de un activista y concejal: “Fue intimidación terrorista”
El sobreseimiento y archivo del caso no llegó a notificársele al activista, según Ecologistas en Acción, y este no pudo enterarse de la medida hasta pasados siete meses de la decisión judicial, cuando se personó en el juzgado.
Bilbao
Bilbao La Ertzaintza desaloja el gaztetxe Etxarri II en el barrio bilbaino de Rekalde
Noche de cargas policiales en Bilbao. Cinco personas fueron detenidas cuando trataban de evitar el desalojo del edificio, que se ha producido hoy a las 11h. A las 19h hay convocada una manifestación desde el parque de Amezola.
Argentina
Análisis Argentina vuelve a entrar en crisis: el nuevo rescate financiero del FMI
A pesar del brutal recorte realizado por el Gobierno de Javier Milei, Argentina ha vuelto a recurrir al FMI para hacer viable su plan económico ultraliberal. La crisis social y económica está servida.
Más noticias
Opinión
Tribuna Sobre las movilizaciones del 5 de abril contra el negocio de la vivienda y por salarios y pensiones dignas
VV.AA.
El 5 de abril salimos a la calle a favor de salarios y pensiones mínimas dignas, lo que servirá también para fortalecer el movimiento por la vivienda y generar nuevas condiciones para tejer alianzas.

Recomendadas

Migración
Migraciones Recortes, despidos y desamparo: la crisis en los centros de acogida gestionados por Rescate Internacional
Usuarios, voluntarios y trabajadores vinculados a la ONG denuncian condiciones indignas, reducción de costes y falta de atención básica en los dispositivos gestionados por la entidad, que se financia con fondos públicos.
Andalucía
Derecho a la vivienda Andalucía se une a la movilización del 5 de abril con el precio de la vivienda en su máximo histórico
Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz y Almería se unen a la manifestación estatal contra el negocio de la vivienda mientras el precio del alquiler en Andalucía alcanza sus máximos históricos y se ejecutan 157 desahucios mensuales en la comunidad
Madrid
Especulación urbanística La Operación Chamartín encara su paso final: “Desde el punto de vista del diseño urbano, es una bestialidad”
Madrid Nuevo Norte es una realidad desde que el pasado diciembre Adif y RENFE traspasasen sus terrenos a la sociedad promotora y este marzo se aprobase el proyecto de urbanización del primer sector urbanístico.
Literatura
Belén Gopegui “Cada vez va a ser más importante crear movimientos en defensa de espacios analógicos”
En su última novela, ‘Te siguen’, la escritora indaga en las implicaciones políticas del colapso de la privacidad y los tozudos márgenes de acción donde se sigue dando batalla a la impotencia.