Crisis climática
Julia Steinberger y los lobbies del negacionismo climático: “No hay victoria posible en este contexto"

La economista ecológica, una referencia académica del activismo climático, pide centrar todos los esfuerzos en contrarrestar la desinformación propagada a nivel global por los ‘think tanks’ ultraliberales de Atlas Network.
Julia Steinberger, economista ecológica, una referencia académica del activismo climático.
Julia Steinberger, economista ecológica, una referencia académica del activismo climático.
21 sep 2024 06:00

Para el activismo climático, Julia Steinberger es una especie de mecenas, por conocimiento y valentía. Es una científica de renombre internacional, profesora de Ecología Social y Economía Ecológica en la Universidad de Leeds, Reino Unido, hija del premio Nobel de Física Jack Steinberger, coautora del tercer capítulo del sexto informe del IPCC y simpatizante del movimiento internacional que desde la desobediencia civil busca alertar sobre la catástrofe planetaria en puerta por seguir quemando combustibles fósiles.

Esta líder, contrariada por el poco impacto que las contundentes evidencias científicas tienen en la opinión pública, empieza a cuestionar —autocrítica mediante— la estrategia del movimiento climático. Pide centrarse en la batalla cultural y en contrarrestar la desinformación que, desde las sombras, propagan de forma orquestada los portavoces de los think tanks ultraliberales y negacionistas.

El “click” de Steinberger, convencida hasta hace poco de que la producción de conocimiento científico ligado a los límites planetarios junto al activismo iban a concienciar a la gran mayoría de los ciudadanos de a pie, ha sido tras adentrarse en los tentáculos de Atlas Network, una poderosa y muy influyente asociación global de lobistas consolidada en Estados Unidas y América Latina, que, como adelantó El Salto, empieza a ganar mucho terreno en Europa a través de la agenda anticlimática.

“Conocí Atlas Network el año pasado, a pesar de haber participado activamente en movimientos por la justicia social prácticamente toda mi vida. No puedo expresar lo profundamente inquietante que resulta”, dice Julia Steinberger

Este miércoles 18 de septiembre por la noche, la investigadora brindó una charla abierta por zoom titulada "Capitalismo del desastre, de Milei al Colapso: los think tanks antidemocráticos de Atlas Network y su papel en la desinformación climática y la política neoliberal”, en la que tras describir cómo opera esta red, llamó a sus pares a un “cambio radical en orientación y estrategia” debido a que, a su juicio, el movimiento climático no puede triunfar en este contexto de mentiras, bulos, desinformación y tergiversación.

“Conocí Atlas Network el año pasado, a pesar de haber participado activamente en movimientos por la justicia social prácticamente toda mi vida. No puedo expresar lo profundamente inquietante que es ser una investigadora universitaria, una experta internacional en ciencias sociales del clima, y reconocer tan recientemente, tan tarde en el juego, a lo que nos enfrentamos. Creo que la concienciación y los conocimientos aportados por la investigación reciente, debería hacernos replantear cómo nos organizamos para contrarrestarlo. No soy una estratega política ni de comunicación, así que estas son solo algunas ideas para empezar. Este es el trabajo que debemos hacer, lo antes posible, juntos”, interpeló durante su disertación.

La prioridad de todas las organizaciones climáticas pasa, a su entender, por empezar a comunicar “contra quienes nos enfrentamos”, quiénes son estos enemigos invisibles que, desde el ruido, la polémica y la crispación social, buscan perpetuar una economía desregulada y neoliberal, contraria a los valores democráticos y sostenida —en parte— por el capital fósil. 

La prioridad de todas las organizaciones climáticas pasa, a su entender, por empezar a comunicar “contra quienes nos enfrentamos”, quiénes son estos enemigos invisibles, explica Steinberger en referencia al macrolobby Atlas Network

“La generación de la protesta climática necesita ser consciente de que sus sociedades han fallado en reaccionar no porque la democracia sea incompatible con la justicia climática, sino porque nuestras democracias han sido atacadas por décadas por los mismos actores que destruyen el clima. Necesitamos difundir conciencia y conocimiento de Atlas Network, sus financistas y aliados, de tal manera que nuestros movimientos entiendan contra quienes realmente nos enfrentamos”, explicó.

Caso contrario, alertó, el activismo, la protesta y la desobediencia civil van a fracasar. “Esto es lo más difícil de decir, porque es donde muchos de nosotros hemos centrado nuestra energía durante décadas. No niego las enormes victorias de las protestas climáticas. Pero seamos realistas: décadas después de una crisis climática acelerada, con la supremacía blanca y el genocidio palestino triunfando, no estamos ganando”, agregó.

¿Cómo revertir este panorama? Steinberger propone usar “sus propias herramientas contra ellos, pero de manera más efectiva”. Reconoce que el movimiento climático no tiene los niveles de financiación de Atlas Network, pero sí “muchas ventajas”: la realidad, la ciencia y “los valores inmensamente populares de democracia”.

No niego las enormes victorias de las protestas climáticas. Pero seamos realistas: décadas después de una crisis climática acelerada, con la supremacía blanca y el genocidio palestino triunfando, no estamos ganando”, agregó Steinberger

“Una cosa que tenemos que hacer es contrarrestarlos en su propio juego: produciendo artículos de opinión, cartas a periódicos, apariciones en televisión, materiales orientados al currículo de enseñanza, etcétera, etcétera. Tenemos que inundar la zona con buen material. Esto significa hacer las cosas de otra manera: formar a activistas y académicos para que se conviertan en excelentes y prolíficos comunicadores públicos, incluyendo la comprensión de las apariciones y los discursos más atractivos para las grandes masas de indecisos”, propuso.

Debatir con ellos sobre el contenido -agregó- “es una estrategia perdedora en el largo plazo”. Desacreditar a esa lluvia de mensajes tóxicos “sobre la base de lo factual” es necesario, pero “debemos enfocar la mayor parte de nuestra energía en el objetivo de la desinformación”. “Ellos intentan detener la capacidad de acción de la democracia y necesitamos confrontarlos en ese campo, es ahí donde son más débiles”, aclaró.

También se preguntó: “¿Estamos haciendo cabildeo? Somos investigadores y no nos han formado para eso, lo sé. Esta gente lo hace todo el tiempo porque sí los han formado para eso. Por eso, necesitamos traducir la crisis climática en una narrativa sencilla y clara”.

El enemigo

En la primera parte de su presentación, Steinberger trazó un pantallazo sobre el origen, el ascenso, los actores y la influencia coordinadora de este enorme think tank global.

Sobre la génesis, recordó que en los años 50, “una pandilla de economistas”, liderada por Friedrich Hayek, buscó golpear la economía keynesiana a través de un nuevo modelo,” donde las corporaciones pudieran estar libres de la tiranía de las responsabilidades sociales básicas”. 

Así nació el “neoliberalismo”, una ideología “antidemocrática en esencia”, ya que su principal objetivo es el de dar rienda suelta a las corporaciones, no a los ciudadanos. Esta nueva corriente contó, desde el inicio, con la industria de los combustibles fósiles de su lado, promotor y beneficiario.

Los think tanks de Atlas Network han sido “el mayor conducto y apoyo para promover el negacionismo climático y el aplazamiento de la acción climática”

“La entrelazada historia de la industria fósil y la agenda económico-política del neoliberalismo comienza desde bien antes. Ya en los 50s, la industria fósil se infiltró en la enseñanza de la economía en los Estados Unidos, buscando difundir sutilmente el mensaje de que la libertad Americana es el producto del capitalismo extractivista”, historizó.

Para propagar estas ideas ideas de “libertad”, ideólogos y empresas crearon una “organización coordinada” de think tanks, lobbies, empresas de asesoría legal y relaciones públicas. “Estos, a su vez, están coordinados internacionalmente, por ejemplo, a través de Atlas Network, el cual está ligado a más de 500 think tanks alrededor del mundo”, describió.

Atlas Network nació tras el éxito electoral de Margaret Thatcher (1979), elección en la que el neoliberalismo se dio cuenta de que no era necesario imponer un presidente “a punta de arma”, como en Chile (1973), con el dictador Augusto Pinochet.

El éxito de Thatcher inspiró al empresario inglés Anthony Fisher a crear Atlas Network: una federación internacional de think tanks, construido sobre el modelo de su primera creación, el Instituto de Asuntos Económicos (IEA), para fabricar “el clima de opinión” que permitiese la propaganda de los negocios neoliberales en tantos países como fuera posible.

¿Cómo? Formando a sus cuadros internamente y promoviéndolos en posiciones de influencia tanto en política como en medios comunicaciones.

“Estos think tanks replican sus contenidos y estrategias a nivel mundial. Envenenan nuestra esfera pública en formas que van desde abogar por políticas económicas neoliberales brutalmente desiguales, hasta promover la negación de la ciencia climática. También se adentran en temas divisorios de guerra cultural, sobre género, raza o migración”, explicó Steinberger.

De hecho, completó, los think tanks de Atlas Network han sido “el mayor conducto y apoyo para promover el negacionismo climático y el aplazamiento de la acción climática”.

“El objetivo estratégico de los comunicadores neoliberales es siempre doble: crear desconfianza en los procesos democráticos, en los procesos orientados o financiados públicamente, y crear la confusión suficiente para desorientar e inutilizar la toma de decisiones democrática”, alertó la investigadora.

“Vale la pena repetirlo: Atlas Network y sus patrocinadores corporativos están inmersos en una guerra total contra las universidades y la generación de conocimiento y comunicación de servicio público”, puntualizó Steinberger

A nivel climático, muchos de estos lobbies “repiten tácticas”. Un ejemplo: 1) elaboran informes falsos, a menudo con un formato engañoso para que parezcan informes de fuentes legítimas, como el IPCC, con el fin de confundir a los responsables políticos y a los periodistas. 2) Se presentan como falsos expertos, aparentando conocimientos de investigación relevantes donde no los tienen. 3) Organizan conferencias y actos fraudulentos. Y 4) Presionan a los editores de los medios de comunicación para que den la misma cobertura a su falsa ciencia.

“Vale la pena repetirlo: Atlas Network y sus patrocinadores corporativos están inmersos en una guerra total contra las universidades y la generación de conocimiento y comunicación de servicio público”, puntualizó Steinberger sobre este punto.

No me malinterpreten —concluyó tras disertar y responder las preguntas de los participantes conectados al zoom, la mayoría activistas climáticos—: “Las protestas y la desobediencia civil son absolutamente necesarias, pero tenemos que llevar nuestros objetivos y mensajes a muchos otros ámbitos, llevar la batalla contra la influencia neoliberal a las salas de reuniones, desde las deliberaciones municipales, los medios de comunicación, hasta los consejos de administración de las empresas.

“¿Cuántos de ustedes se han tomado alguna vez un café con un periodista?”, lanzó antes de que se apagaran todas las cámaras.  

Archivado en: Crisis climática
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Aviación
Travel Smart Las multinacionales españolas, a la cola de la reducción de emisiones por vuelos de negocios
Un estudio publicado este martes por organizaciones ecologistas señala que las emisiones por vuelos de negocios a nivel global se han reducido un tercio, pero las empresas españolas van a la zaga y suspenden en transparencia u objetivos concretos.
América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se rebelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
Crisis climática
Inversiones 'marrones' España gastó más de 23.000 millones de dinero público en actividades nocivas para el medio ambiente en 2024
Un estudio analiza el impacto climático de las subvenciones otorgadas por el Gobierno español. Solo el 14% del monto total de las ayudas se destinó a actividades o proyectos que fomentan la transición ecológica.
mark.burton
21/9/2024 10:29

Su apellido es Steinberger, no Steimberg.

1
0
juabmz
21/9/2024 10:07

Este interesantísimo artículo que recoge la voz de Julia Steimberg habría requerido, antes de su publicación, la lectura de un redactor que le quitara el tono ese de traducción artificial.

1
0
Migración
Migraciones Recortes, despidos y desamparo: la crisis en los centros de acogida gestionados por Rescate Internacional
Usuarios, voluntarios y trabajadores vinculados a la ONG denuncian condiciones indignas, reducción de costes y falta de atención básica en los dispositivos gestionados por la entidad, que se financia con fondos públicos.
Salud mental
Salud mental Sanidad consigue que se apruebe el plan de salud mental que apuesta por la deprescripción de algunos fármacos
Ministerio y comunidades autónomas acuerdan el plan que incluye la disminución en el consumo de psicofármacos, un aumento en las plantillas y una mejora en las garantías de los derechos de las personas con sufrimiento psíquico.
Palestina
Palestina El asedio de Israel deja a la población de Gaza sin panaderías
Los ataques israelíes desde que el régimen de Tel Aviv rompió el alto el fuego se han cobrado ya más de mil doscientas víctimas. La situación de hambre es trágica en el territorio de Gaza.
Comunidad de Madrid
Los Molinos Archivada la investigación del incendio del coche de un activista y concejal: “Fue intimidación terrorista”
El sobreseimiento y archivo del caso no llegó a notificársele al activista, según Ecologistas en Acción, y este no pudo enterarse de la medida hasta pasados siete meses de la decisión judicial, cuando se personó en el juzgado.
Andalucía
Derecho a la vivienda Andalucía se une a la movilización del 5 de abril con el precio de la vivienda en su máximo histórico
Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz y Almería se unen a la manifestación estatal contra el negocio de la vivienda mientras el precio del alquiler en Andalucía alcanza sus máximos históricos y se ejecutan 157 desahucios mensuales en la comunidad
Madrid
Especulación urbanística La Operación Chamartín encara su paso final: “Desde el punto de vista del diseño urbano, es una bestialidad”
Madrid Nuevo Norte es una realidad desde que el pasado diciembre Adif y RENFE traspasasen sus terrenos a la sociedad promotora y este marzo se aprobase el proyecto de urbanización del primer sector urbanístico.
Bilbao
Bilbao La Ertzaintza desaloja el gaztetxe Etxarri II en el barrio bilbaino de Rekalde
Noche de cargas policiales en Bilbao. Cinco personas fueron detenidas cuando trataban de evitar el desalojo del edificio, que se ha producido hoy a las 11h. A las 19h hay convocada una manifestación desde el parque de Amezola.
Argentina
Análisis Argentina vuelve a entrar en crisis: el nuevo rescate financiero del FMI
A pesar del brutal recorte realizado por el Gobierno de Javier Milei, Argentina ha vuelto a recurrir al FMI para hacer viable su plan económico ultraliberal. La crisis social y económica está servida.

Últimas

Formación El Salto
Formación Masculinidades neoliberales: afectos de odio, cultura bro y extrema derecha
Abiertas las inscripciones para esta nueva propuesta de formación online, que abordará la relación entre el fortalecimiento de las derechas, el avance de un neoliberalismo desbocado y la aparición de culturas de género cada vez más conservadoras.
Opinión
Tribuna Sobre las movilizaciones del 5 de abril contra el negocio de la vivienda y por salarios y pensiones dignas
VV.AA.
El 5 de abril salimos a la calle a favor de salarios y pensiones mínimas dignas, lo que servirá también para fortalecer el movimiento por la vivienda y generar nuevas condiciones para tejer alianzas.
Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana, será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.
El Salto Radio
El Salto Radio Derechos o burocracia
Charlamos con Eva Belmonte, periodista y codirectora de Civio, en torno a la investigación que han realizado sobre las barreras que se encuentra la ciudadanía a la hora de relacionarse con las administraciones públicas.

Recomendadas

Literatura
Belén Gopegui “Cada vez va a ser más importante crear movimientos en defensa de espacios analógicos”
En su última novela, ‘Te siguen’, la escritora indaga en las implicaciones políticas del colapso de la privacidad y los tozudos márgenes de acción donde se sigue dando batalla a la impotencia.
Galicia
Vivienda ¿Por qué no nos atrevemos a hablar de rentismo popular? Cuando tu casero no es un fondo buitre
Activistas y especialistas abordan la incidencia y la responsabilidad de los pequeños propietarios en el problema de la vivienda en Galicia, donde es especialmente incidente, y en el resto del Estado.
En el margen
Laurent Leger-Adame “Fotografiar cuerpos negros es añadir narrativas que no están presentes en la fotografía mainstream”
Este fotógrafo nació en territorio de ultramar francés pero se crió en París y ha vivido y trabajado profesionalmente en Estados Unidos y Argentina. Actualmente reside en España, donde ha venido realizando diversos trabajos con la afrodiáspora.