Movimientos sociales
La Colombia invisible está en la calle

Silencio casi global sobre la movilización de 100.000 indígenas y de decenas de miles de campesinos en Colombia. El Estado mantiene la doctrina del ‘enemigo interno’ cuando el denominado postacuerdo está sacando a la luz la violencia estructural.

Protestas indígenas en el departamento de Risaralda.
La Minga indígena ha apostado por el bloqueo de las principales carreteras del país.
@pgomeznadal
5 nov 2017 12:45

A veces da la sensación de que lo que ocurre en Colombia es la confirmación del ‘Olvido que seremos’, el título de Héctor Abad Faciolince. Nadie habla ya de este país que durante el breve instante permitido por el ombliguismo eurooccidental aparecía en las noticias como un lugar donde se estaba poniendo el punto final a una guerra.

Los que conocemos Colombia y los colombianos comprometidos con la paz, que no representan a la mayoría del país, sabíamos que ese punto y final tenía peligrosas semejantes a unos puntos suspensivos, pero lo que era difícil de imaginar era el apagón mediático internacional –el nacional es parte del paquete de la violencia estructural- sobre lo que allá acontece.

Obviemos los líderes y lideresas asesinados en lo que va de año (que dependiendo de las cuentas pueden ir de los 90 casos a los 130); obviemos que el boicot continuado del Centro Democrático de Álvaro Uribe y de parte de los congresistas supuestamente leales al Gobierno está a punto de arruinar la médula espinal del acuerdo entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC (la Justicia Especial de Paz-JEP); obviemos la masacre cometida a principio de octubre por la policía antinarcóticos (al menos 7 campesinos asesinados a sangre fría y decenas heridos de diferente consideración); obviemos el avance brutal del narco paramilitarismo en diferentes zonas del país; obviemos el difícil, amenazado e imprescindible cese al fuego bilateral y temporal que arrancó el 1 de octubre entre las fuerzas militares y la guerrilla del ELN; obviemos casi todo…

Pero es difícil no ver el paro campesino que está en marcha desde el 25 de octubre y más difícil aún es ignorar a los 100.000 indígenas que están movilizados en la Minga Nacional por La Vida y que tienen bloqueado buena parte del país exigiendo que el Gobierno cumpla con los 1.300 acuerdos firmados con diferentes nacionalidades en los territorios y que, hasta el día de hoy, se han quedado en el papel y en el olvido (que somos).

La Minga indígena ya suma medio centenar de heridos y varios líderes judicializados en ese vasto terreno de la invisibilidad del que sólo le es permitido salir cuando retienen a agentes de la policía o del Ejército. Entonces… los ‘indígenas’ vuelven a ser los 'bárbaros' que están en contra de una ‘civilización’ que responde a bala –tal y como constata Naciones Unidas- la protesta social de los que sólo exigen que se honre lo firmado. Las protestas campesina e indígena muestran un país en el que la paz, la tan vendida paz que le valió un premio Oscar –perdón, un Nobel- al desorientado presidente de la República, Juan Manuel Santos, está temblando ante las amenazas previsibles y la inacción (y, a veces, la acción) del Estado.

Las protestas harían ver –si se mostraran en su verdadera dimensión- la violencia estructural que el llamado conflicto armado ha invisibilizado durante décadas. Porque la guerra ha funcionado como disculpa para casi todo, hasta para criminalizar toda protesta social y para darle aliento a la Doctrina de la Seguridad Nacional, regada por el continente por Estados Unidos hace cuatro décadas y que en Colombia sigue traduciéndose en que las fuerzas militares no protegen fronteras sino que luchan contra el “enemigo interno”.

Ese “enemigo interno” ya no es (aunque todavía lo sea) el comunismo. Ahora, fundamentalmente, el enemigo interno son las comunidades que defienden el territorio ante la arremetida de redes de narcotráfico o de megaproyectos económicos relacionados con el extractivismo; el enemigo interno son los afro, los indígenas, los campesinos que exigen decidir y gobernar los territorios que habitan y que han habitado sin ayuda de nadie: más bien lo han hecho con la amenaza de todos.

La Colombia invisible está en la calle pero no todo el que esté en la calle es tratado igual. Edwin Cruz, en su estudio sobre la protesta social en Colombia, destaca que “el movimiento estudiantil, cuyos repertorios de acción colectiva acuden a lo simbólico, lo expresivo y lo lúdico mediante los conocidos ‘abrazatones’, ‘besatones’ y carnavales de protesta, es objeto de una menor represión en comparación con protestas que recurren mayoritariamente a los bloqueos de vías principales, como los paros cafetero y campesino [o indígena, ahora]. Del mismo modo, es factible que la represión se produzca a mayor escala y con mayor frecuencia en el campo, donde el aislamiento y las condiciones de la comunicación aportan oportunidades para un manejo represivo de la protesta, que en la ciudad, donde la información fluye con mayor rapidez, y más si se trata de la capital en un país centralista como Colombia”.

La protesta social va a ir en aumento en Colombia, tal y como ha anunciado la Fundación Ideas para la Paz, y el Estado –y los medios de comunicación del sistema- tendrá que cambiar su forma de relacionarse con los movimientos si realmente hay alguna voluntad de paz. Indígenas, campesinos, cocaleros o afros no son enemigos internos, son colombianos y colombianas abandonados a su suerte por esta República que nació cargada con las peores formas del poder colonial español.

El poeta Juan Manuel Roca sacaba del baúl un texto escrito durante otra Minga indígena –todas masivas, todas enfrentadas con las armas por el Estado- y recordaba que “la verdad, frente al generalizado aturdimiento intelectual de buena parte del pueblo colombiano, [es que] ellos [los pueblos indígenas] viven dando a cada tanto, tras el permanente exterminio de muchos de sus líderes, una lección de dignidad”. El problema es que la dignidad simbólica no soluciona los problemas reales de unos pueblos que habitan las cartografías de los nuevos-viejos conflictos económicos y armados que han sucedido tras la salida de los guerrilleros y guerrilleras de las FARC de los territorios. 

Sobre este blog
Miradas dispersas desde y sobre Abya Yala.
Ver todas las entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Extremadura
25-m, Día de Extremadura El 25 de marzo como ‘Día de Extremadura’ se celebrará este año en Los Santos de Maimona
La jornada se celebrará el próximo sábado 22 de marzo en el espacio de ‘La Fábrika detodalavida’, comenzando a las 10 de la mañana con charlas y debates y continuando por la tarde con conciertos.
Extrema derecha
Malismo Defender lo común para sobrevivir al delirio tecnomacho
Los antihéroes ultra se han convertido, a través de consignas y discursos plagados de violencia política, en los referentes ideológicos de miles de jóvenes.
Serbia
Serbia La multitudinaria manifestación contra el presidente Vučić termina en Belgrado con 22 personas arrestadas
Los organizadores dicen que ha acudido un millón de personas, mientras que las autoridades serbias calculan 100.000. La marcha ha sido la culminación de cuatro meses de protestas diarias contra la corrupción del gobierno serbio.
#2692
7/11/2017 14:09

El tema es bueno pero aprenda a escribir un poco mejor, por amor a los lectores.

0
1
#2543
6/11/2017 10:35

Gracias por ayudarnos a no olvidar. Estupendo artículo.

3
0
#2519
6/11/2017 0:55

excelente articulo.

5
0
Sobre este blog
Miradas dispersas desde y sobre Abya Yala.
Ver todas las entradas
Derecho a la vivienda
Derecho a la vivienda El 5 de abril, nueva fecha clave para que la vivienda deje de ser un negocio
Más de 40 ciudades salen a la calle este sábado para pedir a los gobiernos que salgan de su parálisis y garanticen el derecho a la vivienda.
Economía
Aranceles Trump anuncia nuevos aranceles del 20% a Europa en ‘el día de la liberación’
El presidente de los Estados Unidos vuelve a amenazar con impuestos a las importaciones que, según él, son respuesta a los gravámenes sobre empresas estadounidenses en Europa.
Música electrónica
Música Herbert y la banda sonora sin fin de un tiempo revuelto: “Si todo funcionara bien, necesitaríamos menos arte”
El músico británico Matthew Herbert desea cambiar el mundo y una de las herramientas que usa para ello es la música. El 4 de abril presenta en Madrid su nuevo proyecto junto a la vocalista e improvisadora Momoko Gill.
Genocidio
Genocidio En esta última ofensiva, Israel ataca con fuerza al aparato político de Hamás en Gaza
Pese a las numerosas bajas de los últimos 18 meses de guerra, Hamás habría reclutado al menos entre 10.000 y 15.000 combatientes nuevos.
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto El cuarto
No iba a tocar nada porque aquel era el cuarto en el que había nacido su madre. Así que a Laura le gustaba imaginarlo a mediados de los años 40 del siglo pasado.
Macrogranjas
Maltrato animal Retiran el sello de bienestar animal a la granja vinculada a Mercadona donde ocurrió una “masacre” de pollos
La propietaria de la instalación, Lusiaves, ha perdido la certificación catalana de bienestar animal Welfair. Tras las difusión de imágenes de la “masacre”, plantilla actual y pasada de la empresa aseguró que eran prácticas “recurrentes”.
Galicia
Vivienda ¿Por qué no nos atrevemos a hablar de rentismo popular? Cuando tu casero no es un fondo buitre
Activistas y especialistas abordan la incidencia y la responsabilidad de los pequeños propietarios en el problema de la vivienda en Galicia, donde es especialmente incidente, y en el resto del Estado.

Últimas

Almería
Medio ambiente La demolición del Algarrobico será “este mismo año”
El Gobierno ha publicado en el BOE el proceso de expropiación de la parcela. La ministra de Hacienda asegura que el derribo será “con o sin la colaboración de la Junta de Andalucía”.
León
Accidentes laborales Cuatro mil personas despiden en Villablino a los mineros muertos
Los sindicatos se concentran en Oviedo y exigen al Principado que se persone como acusación particular en el proceso penal. En 2023, un vecino alertó de las condiciones de inseguridad bajo las que operaba la mina.
Palencia
Memoria histórica Hontoria de Cerrato sobre el homenaje a un vecino deportado a los campos nazis: sí, pero lejos
La asociación memorialista de Palencia pide la instalación de un adoquín, conocido como ‘Stolpersteine’, con el nombre de Antonio García Hevia, un español que estuvo en los campos nazis.
Desempleo
Empleo El paro en mujeres marca un mínimo histórico desde 2008
El desempleo se ha reducido en 146.865 personas en los últimos 12 meses, de los que casi 79.000 son mujeres. La tasa de población activa femenina llega al 47%.
Más noticias
Universidad
Educación El Gobierno anuncia el endurecimiento de la normativa para la creación de universidades privadas
El Consejo de Ministros aprueba la tramitación urgente de una modificación en la legislación que regula la creación de centros privados de enseñanzas universitarias.
Formación El Salto
Formación Masculinidades neoliberales: afectos de odio, cultura bro y extrema derecha
Abiertas las inscripciones para esta nueva propuesta de formación online, que abordará la relación entre el fortalecimiento de las derechas, el avance de un neoliberalismo desbocado y la aparición de culturas de género cada vez más conservadoras.

Recomendadas

Asturias
Asturias Cinco muertos en la mina de Zarréu: demasiadas preguntas sin respuesta
El accidente más grave en la minería asturiana en casi tres décadas vuelve a poner en cuestión el sistema de permisos, controles y ayudas públicas para minas en proceso de reconversión.
Violencia obstétrica
Violencia obstétrica Helena Eyimi, matrona: “El parto es un misterio y queremos controlarlo todo, pero no podemos”
Consentimiento informado, trato personalizado y libertad de elección. Para Helena Eyimi (Madrid, 1975) , matrona asesora de Naciones Unidas, es fundamental que las mujeres se sitúen en el centro de las decisiones durante el parto y esos tres conceptos son clave.
Culturas
Culturas Lorca fue también un visionario que intuyó los vínculos entre la música negra y el flamenco
La 24ª edición del Festival de Flamenco de Nueva York abrió un espacio de debate para analizar el impacto que tuvo el movimiento cultural del Renacimiento de Harlem en la obra del poeta granadino.