Ecofeminismo
Libros para paliar, un poco, el déficit de naturaleza

La autora reseña varios libros que le han servido para acercarse un poco al apasionante mundo natural.
Libros de naturaleza
Selección de libros reseñados en el artículo. Berta Iglesias Varela
Profesora de secundaria y miembro de Ecologistas en Acción
4 feb 2022 08:30

En pleno confinamiento estricto, del principio de la pandemia, me llegó un tuit que es el germen de este artículo. En una primera imagen, se veían logos de distintas empresas automovilísticas. Preguntaba cuántos reconocía. Todos. Y eso que no tengo coche y no me llaman nada de nada la atención. 

La segunda imagen mostraba hojas de distintos tipos de árbol. La pregunta era la misma. ¿Cuántos reconoces? Estupor: roble, castaño de Indias y poco más. Os juro que los árboles me interesan infinitamente más que los coches. El tuit continuaba invitándome a la reflexión: ¿por qué reconocemos más marcas de coches que tipos de árboles?, ¿cuáles son más importantes para nuestra vida, para la vida?, ¿puedes hacer algo para solucionarlo?

Esta anécdota se quedó prendida en mi cabeza. En mi pecho. Desde luego, quien diseñó el tuit consiguió su objetivo. Y se complementó con otra anécdota familiar al poco tiempo. Tengo un hijo que ahora tiene siete años. Con seis recién cumplidos, una tarde, me preguntó: “mamá, ¿qué coche es ese?” Tardé en entender la pregunta. Repito que no tengo coche, y este niño en cuestión los odiaba, porque se marea muchísimo y vomita cada vez que monta en uno (condicionamiento clásico a tope). “No sé, creo que es un XXXX”. Se pasó toda la semana preguntándome las marcas de los coches cuando íbamos por la calle. Nunca, nunca, me ha preguntado nombres de árboles; alguna vez, de pájaros. Su mejor amigo conocía muchos tipos de coche, y él también quería conocerlos. ¿Por qué es socialmente relevante conocer coches y no lo es conocer flores, árboles o insectos? ¿Qué estamos haciendo mal?

Desde entonces, me propuse paliar un poco mi ignorancia.  Voy por los parques intentando reconocer árboles, y me agacho a ver las hierbas que crecen en los parterres. Con los insectos, lo admito, todavía no he empezado. Intento llenar ese hueco en mi conocimiento, y tal vez, también en mi alma. Una vez que caí en la cuenta de esta contradicción en mi formación, debo reconocer que me duele. Tengo, claramente, déficit de naturaleza, como nos explicaba nuestra compañera Elvira C. Pérez en este artículo. Y no quiero que mi hija y mi hijo lo arrastren. Tampoco mi alumnado.

Puedo discutir la afirmación de que lo que no se conoce, no se ama, no se puede cuidar. No conozco los árboles, pero siento hacia ellos un respeto y un agradecimiento profundos. Tal vez se puede matizar: lo que se ama, se debe conocer. El caso es que decidí paliar un poco mi analfabetismo sobre naturaleza, porque lo mismo me pasa con los peces (reconozco el gallo, la trucha y la merluza. Ya), con las plantas, con los pájaros… Mi incultura naturalista llega a límites vergonzantes. 

Y como nos tememos que este desconocimiento de lo natural es “mal de muchos”, en Saltamontes nos ha parecido oportuno que comparta los libros que más me han acercado a mitigar un poco esto del déficit de naturaleza. Aunque, no nos engañemos, lo que más lo soluciona es pasear por el campo al lado de alguien que sepa, una abuela, tu amiga entomóloga, ese sobrino que tienes que está loco por los pájaros… Cultivar una huerta, o al menos visitar la de tu grupo de consumo. O apuntarte a las actividades de conservación de la naturaleza del grupo local de Ecologistas en Acción que te pille más cerca.

Todos los libros que voy a reseñar aquí los he disfrutado mucho. Están destinados a personas adultas, pero de algunos he compartido fragmentos con mi hija y mi hijo, y también los han disfrutado. Algunos se leen de corrido, y otros son para sacar de vez en cuando de la estantería. Habrá cien mil más hermosísimos, y esperamos que nos los recomendéis por las redes sociales.

En la profundidad de los océanos y en el silencio del paisaje

Soy muy fan de un científico del CSIC, experto en microbiología, que me parece un divulgador maravilloso, con una prosa muy inteligente, muy cercana y nada pedante. A mis manos llegó Bajo la piel del océano, de Carlos Pedrós-Alió, publicado en Plataforma Editorial. Un ensayo en primera persona en el que el autor conjuga sus reflexiones personales durante las expediciones oceanográficas con información y anécdotas sobre seres tan dispares como las ballenas (¿sabías que cada especie tiene un chorro distinto?)  y sobre los microorganismos que viven en las profundidades marinas. Todavía estoy asimilando datos como este “si pusiéramos en uno de los platillos de una balanza gigante todas las bacterias del océano, para equilibrar el fiel de la balanza tendríamos que colocar 214 millones de ballenas azules en el otro platillo”. El mar es un compendio de vida asombrosa, en gran parte desconocida. Los problemas que el cambio climático y la contaminación conllevan a estos ecosistemas se nos explican al mismo tiempo que describe qué es la bioluminiscencia y cómo se siente uno al bajar al fondo marino en un batiscafo… Ganas me han dado de ponerme a estudiar ya mismo biología marina, para enrolarme en alguna expedición.

Otro autor al que admiro mucho, y que me encantaría que me dejara seguirle en sus correrías por los montes, es Carlos de Hita. Es especialista en paisaje sonoro. ¿Y qué es eso? Se descubre en su libro El sonido de la naturaleza. Calendario sonoro de los paisajes de España. Editado de manera exquisita por Anaya Touring, este libro bellísimo nos lleva de paseo por diferentes paisajes de nuestra geografía, y además de relatar con una prosa hermosa, nos remite, mediante un código qr, a la grabación de los sonidos que en ese paraje se recogieron.  Así podemos escuchar el zumbido de las abejas, el ladrido del zorro, la tormenta aproximándose, los flamencos, las grullas, la berrea de los ciervos, la manada de lobos… Y podemos descubrir cómo nombrar toda esa belleza sonora. Y cómo identificarla, gracias a las ilustraciones de Francisco J. Hernández. Nos encanta ponerlo en casa, leer un pasaje, escuchar los sonidos que lo protagonizan, y soñar con pasear por esas tierras o esas rocas, en silencio sonoro. He echado de menos alguna cita literaria de autora, pero las que hay recogidas son tan bellas…

La cultura rural y la constancia de un diario

Autora queridísima de este blog, María Sánchez, publica en GeoPlaneta Almáciga, su vivero de palabras de la cultura rural. Este libro en sí mismo es un objeto precioso. Las ilustraciones de Cristina Jiménez son de una delicadeza poética. Me conquistó enseguida porque habla de las palabras, de la importancia de nombrar y de cuidar el lenguaje con el que percibimos la realidad. Saber cómo se denomina en nuestros pueblos a la última luz de la tarde, la oriscana, o a la escarcha que blanquea los campos, la cencellada, o las pergañas, las semillas que se quedan enganchadas en los bajos de los pantalones y los cordones de los zapatos. En cuanto llegue la primavera, prometo truchar los pies en algún arroyo. Recoge las palabras que nos hablan de todo el saber rural que estamos perdiendo, porque son las palabras y los objetos y quehaceres que se olvidan. Como los trabajos comunitarios, que tienen nombre en todas las hablas y lenguas de la península, y que son una llamada a construir lo común. Este libro está lleno de citas maravillosas, de autoras y autores que tendré que leer algún día. María Sánchez sabe de campo, y de literatura. Por último, para que os queden aún más ganas de disfrutarlo, os aviso de que es un libro lleno, lleno de preguntas. De las preguntas que se hace la autora, sensible observadora de lo que la rodea, ante la vida, ante las palabras. 

Pendiente desde hacía ya tiempo tenía el Diario del naturalista, de Wheelwright y Heinrich, que ha publicado una de las editoriales pioneras en mundo natural, Errata Naturae. Es una guía de observación, un poco voluminosa para llevarla encima, que enseña cómo organizar un cuaderno quinquenal de apuntes sobre naturaleza. Te animan a desperezarte y a observar lo que tengas cerca: esos brotes en los árboles de tu calle, los cantos del jilguero que oyes desde tu casa, las hierbas que crecen en la acera… o en tus paseos por la montaña. Es otro libro hermoso, porque está muy bien editado y cuenta con unas ilustraciones, de Heinrich, que son una maravilla. Reconozco que me atrae mucho la idea de educar en la observación y en la constancia, que van implícitas en la idea del cuaderno de campo. 

Entre árboles y plantas

Los tres siguientes libros van de plantas y árboles. Uno para tener en la estantería, o exponerlo en una vitrina, de lo bonito que es: Botanicum, de Katie Scott y Kathy Willis, de Impedimenta. Es uno de los que más he compartido con mis hijos. Es de gran formato y sus dibujos capturan. Nos habla de cada tipo de planta como si hiciera un recorrido por las salas de un museo. Sala 1, las primeras plantas; sala 4, las herbáceas; sala 6, orquídeas y bromelias (¿sabes que las piñas son bromelias? Yo no tenía ni idea). 

Para aprender sobre los árboles que tenemos cerca quienes vivimos en la ciudad recomiendo el trabajo de nuestro compañero de Ecologistas en Acción Luciano Labajos, bellamente ilustrado por Clara Moreno, editado en Penguin. Un libro de formato grande (no esperéis una guía de bolsillo), Árboles de tu ciudad, que nos habla de los árboles más habituales en calles y parques de los núcleos de población españoles. Nos cuenta sus orígenes, las características, usos prácticos y anécdotas históricas. Así he descubierto que ese árbol que me impresionaba en octubre en el camino al trabajo con sus brillantes hojas rojas es un liquidámbar o que el que da las bolitas negras en las aceras del pueblo es un aligustre. Y que los árboles que me sorprendieron con su olor cuando por fin pudimos salir a pasear después del confinamiento eran paulonias. La parte educativa del libro merece mayor desarrollo, porque hay mucha necesidad de libros prácticos sobre naturaleza cercana para usar en el aula. He aprendido mucha terminología de botánica. Y es que Luciano Labajos es un referente en jardinería ecológica y respetuosa.

El siguiente libro lo busqué a propósito. ¿No os encantaba ver los parterres llenos de hierbas después del confinamiento? ¿Y los parques con amapolas, con caléndulas en flor? Sentí una tristeza enorme cuando volvieron los operarios a dejarlo todo bien “limpio”, desangelado. Una flor en el asfalto, de Raquel Aparicio y Eduardo Barba responde a la admiración por los hierbajos y las florecillas. Escrito en primera persona, entre sus páginas nos hablan seres vegetales de nombres tan sugerentes como llantén, matacandil, o zarramaga. En cuanto pueda, me voy a hacer una ensalada de verdolaga y de diente de león. Nos cuentan, con tono airado y de reproche muchas veces, cómo son y dónde viven todas estas plantas supervivientes, colonizadoras de espacios claramente hostiles, como los descampados, los muros o las calles asfaltadas. La preocupación por la contaminación y por algunas costumbres absurdas y ecocidas que tenemos los humanos nos llega desde estas páginas, entre ilustraciones y anécdotas. Esperamos que en la segunda edición (¡tiene que haberla!) se puedan corregir algunas erratas que se han escapado. El descubrimiento de la Editorial Tres Hermanas, que no conocía, merece la pena: tiene un montón de literatura de autoras de lo más apetecible.

Sabiduría indígena y ciencia

Por último, un ensayo largo y denso, hermosísimo, que me recomendó Luis González Reyes. Una trenza de Hierba sagrada, de la botánica nativa americana Robin Wall Kimmerer, es un librazo. Lo publica Capitán Swing, otra de nuestras editoriales de cabecera. La autora, en primera persona, desgrana lo que ha supuesto para ella el contacto con la naturaleza, desde la cosmovisión de su pueblo. Conjuga el conocimiento indígena, dándole una explicación científica. Nos explica la importancia de los cultivos asociados, la belleza del nenúfar, la cultura del agradecimiento… Sus reflexiones sobre maternidad, o sobre educación, me han interpelado muchísimo. “Tengo miedo de que un mundo de dones no pueda coexistir con un mundo de bienes de consumo. Tengo miedo de que no seamos capaces de proteger del Wendigo todo aquello que amamos. (…) El cambio climático derrotará sin lugar a dudas a todas aquellas economías basadas en la apropiación desmedida que no da nada a cambio. Pero antes de que el Wendigo muera, destruirá mucho de lo que amamos. Podemos esperar a que el cambio climático reduzca al mundo y al Wendigo a un charco de agua rojiza, pero también podemos ajustarnos las raquetas de nieve e ir a por él.” 

Todas estas autoras y estos autores adoran el océano, los bosques, los jardines urbanos, los ríos, los huertos. La vida. Todos estos libros demuestran y transmiten un profundo amor por la naturaleza. Un amor que surge de la cotidianeidad y el asombro. De la humildad de saberse interdependientes. De la generosidad de querer compartir esos saberes y, sobre todo, esa admiración.

Sobre este blog
Saltamontes es un espacio ecofeminista para la difusión y el diálogo en torno al buen vivir. Que vivamos bien todas y todos y en cualquier lugar del mundo, se entiende. También es un espacio para reflexionar acerca de la naturaleza, sus límites y el modo en que nos relacionamos con nuestro entorno. Aquí encontrarás textos sobre economía, extractivismo, consumo, ciencia y hasta cine. Artículos sobre lugares desde donde se fortalece cada día el capitalismo, que son muchos, y sobre lugares desde donde se construyen alternativas, que cada vez son más. Queremos dialogar desde el ecofeminismo, porque pensamos que es necesario anteponer el cuidado de lo vivo a la lógica ecocida que nos coloniza cada día.
Ver todas las entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Tribuna
Transición Energética La transición energética se juega entre el dividendo y la ganancia
Mientras la transición energética se presenta como urgente, las decisiones clave siguen en manos del capital privado. Este artículo analiza sus límites y defiende la propiedad pública como condición para una transformación real y justa
Medio ambiente
Opinión De los necios, los mastines y los lobos en los tiempos sombríos
Paseando con mastines, frente a la barbarie, una reivindicación del lobo y, con él, de la comunidad, de la fraternidad, de la esperanza y de la voluntad superviviente de la belleza.
Huelva
Medio ambiente Los vertidos al río Tinto tras la borrasca Laurence reabren el debate sobre los fosfoyesos en Huelva
El movimiento vecinal y ecologista denuncia que el Plan Restore 20/30 para el tapado de los fosfoyesos impulsado por la empresa Fertiberia no es la solución a esta problemática medioambiental
Sobre este blog
Saltamontes es un espacio ecofeminista para la difusión y el diálogo en torno al buen vivir. Que vivamos bien todas y todos y en cualquier lugar del mundo, se entiende. También es un espacio para reflexionar acerca de la naturaleza, sus límites y el modo en que nos relacionamos con nuestro entorno. Aquí encontrarás textos sobre economía, extractivismo, consumo, ciencia y hasta cine. Artículos sobre lugares desde donde se fortalece cada día el capitalismo, que son muchos, y sobre lugares desde donde se construyen alternativas, que cada vez son más. Queremos dialogar desde el ecofeminismo, porque pensamos que es necesario anteponer el cuidado de lo vivo a la lógica ecocida que nos coloniza cada día.
Ver todas las entradas
Dependencia
Dependencia Los cuidados necesitarán entre 300.000 y 600.000 trabajadores más en cinco años
Las empleadas de residencias y ayuda a domicilio reclaman mejoras en esas nuevas plazas. “Debemos tener un sistema de cuidados universal y público, debe ser un derecho y no un negocio”, piden desde el sindicato ELA.
Precariedad laboral
Precariedad Voluntariado en el sector social: un monstruo con tres cabezas
La precarización del sector social es algo de lo que se viene hablando cada vez más en los últimos años, pero es un hecho que lleva conviviendo con nosotras mucho tiempo, y que es consecuencia de varios factores.
Cómic
Cómic Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: ¿los superhéroes de cómic son de derechas o de izquierdas?
¿Encarna Superman a la socialdemocracia liberal, es Batman un militante anarcocapitalista y el Capitán América la bandera del nacionalismo? La respuesta no es tan sencilla si se repasa la historia del género.
Memoria histórica
Manuel Pérez, ‘camarada Arenas’, tras salir de prisión “Cordón trató de escaparse, se cayó y se mató”
El militante histórico del PCE reconstituido y, según la Justicia, líder de los Grapo, mantiene su inocencia en todos los casos que le han llevado a pasar 32 años en prisión.
México
México El Coyul, un ejemplo de resistencia indígena frente al despojo en el Istmo de Oaxaca
La Sociedad Agrícola y Ganadera El Coyul continúa apelando la sentencia por despojo agravado y secuestro interpuesta a 21 de sus miembros

Últimas

Sevilla
Proyectos estratégicos Ilegalidades pasadas y peligros futuros de la mina que la Unión Europea quiere revivir en Sevilla
Las Cruces tiene un historial de más de 6,5 millones de euros en sanciones e indemnizaciones por extracciones ilegales de agua. El espaldarazo de la UE y del Gobierno al proyecto podría empeorar los vertidos que ya realiza la mina en el Guadalquivir.
Salario mínimo
Salario mínimo PSOE y Sumar llegan a un acuerdo para que el SMI no tribute el IRPF
Pese a adelantar la ministra de Trabajo que se habían roto las negociaciones, finalmente las personas que cobren el salario mínimo no tendrán que declarar en 2025.
Comunidad de Madrid
Comunidad de madrid El taxi advierte de que las nuevas licencias a Cabify van a “reventar el mercado”
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a las plataformas de VTC y obliga a la Comunidad de Madrid a concederles más de 2500 nuevas licencias en la comunidad.
Comunidad de Madrid
Sanidad Universal Sociedades sanitarias critican el SMS amenazante que el Gobierno de Ayuso está enviando a personas migrantes
Cuatro sociedades científicas denuncian un texto amenazante en el que se indica al destinatario que dispone de 30 días para seguir de alta en la Tarjeta Sanitaria, lo que está generando “incertidumbre” y “desprotección”.
Economía
IPC La inflación interanual cae hasta el 2,3% en marzo gracias a las lluvias
Las precipitaciones han reducido el precio de la electricidad.La subyacente también se reduce dos décimas hasta situarse en el 2%.
Notas a pie de página
Notas a pie de página Mansiones encantadas y casas sin cocina
La casa encantada como símbolo de la opresión del espacio doméstico recorre la literatura de muchas escritoras. Pero hubo un tiempo en el que algunas feministas trataron de imaginar otro hogar posible, en el que se liberase el trabajo doméstico.
Más noticias
Opinión
Opinión Sobre la cancelación de Georgina Orellano en el Foro ESPAL 2025
La cancelación de Georgina redunda en esta incapacidad para escuchar a las trabajadoras sexuales y en el pánico que tienen de que se las escuche. Denota inmadurez política, cerrazón dialéctica y pacatería moral.

Recomendadas

América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se rebelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.