Memoria histórica
Marlaska, ¿qué pasa con la cárcel de Carabanchel?

La Plataforma por el Centro de Memoria Cárcel de Carabanchel solicita reunirse con el ministro de Interior para transmitirle sus propuestas para el futuro del terreno donde se ubicaba el complejo penitenciario.
1 jul 2021 14:15

Decenas de miembros de la Plataforma por el Centro de Memoria Cárcel de Carabanchel han acudido hoy al Ministerio de Interior para solicitar una reunión con el ministro Fernando Grande-Marlaska con el objetivo de hablar sobre el futuro del terreno donde se levantaba la que fue una de las principales cárceles de presos políticos en España y reclamar la construcción de un centro de memoria histórica en el lugar. Y, de nuevo, el silencio por respuesta. 

“Llevamos más de dos años intentando hablar con el ministro sobre el plan urbanístico y la cesión del terreno”, denuncia Jesús Rodríguez, miembro de Salvemos Carabanchel, organización que participa en la plataforma. Las reclamaciones desde el barrio para que la antigua prisión se convirtiera en un centro de memoria comenzaron en 1999, un año después de su cierre. Estas reclamaciones no fueron escuchadas por Interior, que en 2008 ordenó el derribo del complejo carcelario, dejando únicamente el edificio anteriormente destinado al hospital penitenciario, reconvertido desde 2005 en Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). 

“Cualquier país que se respete a sí mismo, no ya a sus víctimas sino a su propia historia, tiene primero que conocerla, y después dignificarla, interpretarla… cualquier cosa menos taparla”

“Cualquier país que se respete a sí mismo, no ya a sus víctimas sino a su propia historia, tiene primero que conocerla, y después dignificarla, interpretarla… cualquier cosa menos taparla”, afirma, por su parte, Luis Suárez Carreño. Él fue una de las personas que pasaron por esta cárcel, en su caso dos veces en los años 70 por militar en un partido de extrema izquierda. “Como inquilino hay un factor personal añadido, pero yo no he estado en la cárcel del Puerto de Santa María o de Vitoria, y sé que ahí donde hubo una historia de represión y resistencia, simbología alrededor de lo que fue la dictadura, es un espacio que hay que cuidar”, explica.

Carabanchel
Marlaska rechaza el centro de memoria en la cárcel Carabanchel
La Plataforma Ciudadana por el Centro de Memoria de la Cárcel de Carabanchel ha recibido respuesta a su petición de crear un espacio para recuperar y proteger la historia de la prisión construida por presos durante el franquismo. El Ministerio del Interior ha denegado la petición alegando “planeamiento urbanístico sobre esos terrenos”

Actualmente, según detalla Rodríguez, el solar pertenece a la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse), participada por los ministerios de Hacienda e Interior. “Esta sociedad es la que en su día promovió el plan urbanístico de esta zona”, explica Rodríguez. Este plan contempla la venta a la iniciativa privada de buena parte del terreno para la construcción de viviendas, el mantenimiento del CIE, una zona de oficinas donde concentrar las instalaciones administrativas de Instituciones Penitenciarias —actualmente repartidas en la zona noble de Madrid en espacios alquilados—, otra parte destinada al paso de una autovía y, por último, 40.000 metros cuadrados para un hospital.

“Te encuentras con que una institución oficial va a vender estos terrenos en unos barrios carentes de muchas infraestructuras sanitarias, educativas o culturales”

“Te encuentras con que una institución oficial va a vender estos terrenos en unos barrios carentes de muchas infraestructuras sanitarias, educativas o culturales”, denuncia Rodríguez. “Aparte de la reivindicación del centro de memoria, creemos que tiene que haber cambios de uso de estos terrenos. No es normal que, después de 16 años, siga estando ahí el CIE, no es normal que Instituciones Penitenciarias diga que su plan va a dar vida al barrio, cuando ya está saturado de viviendas y lo que falta son instalaciones culturales, educativas o sanitarias, porque, además, los 40.000 metros cuadrados destinados al hospital no son suficientes para dar servicio a los distritos de La Latina y Carabanchel, que suman 500.000 personas”, añade.

Pero hasta ahora Interior no ha hecho caso. A la primera carta enviada desde la plataforma, en enero de 2019, para solicitar una reunión en la que plantear sus propuestas para el terreno, el gabinete del ministro Grande-Marlaska respondió simplemente que “no es posible saber cuál será su definitivo destino al encontrarse, de momento, pendientes de diversos trámites urbanísticos con el Ayuntamiento de Madrid”. La siguiente carta de la plataforma, enviada en mayo de 2020, tuvo como respuesta que “actualmente se encuentra en curso la tramitación de promoción de ejecución del planeamiento urbanístico respecto a esos terrenos”. Y la siguiente carta, enviada en diciembre, ni siquiera ha tenido respuesta. “Desde 2019 solo nos contestan que no pueden decirnos nada porque están pendientes de unos trámites urbanísticos y es justo de eso de lo que queremos hablar: ‘lo que van a hacer ustedes es una cagada’”, denuncia Rodríguez. 

La única institución que sí ha respondido a la plataforma es la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que ha propuesto destinar algunas dependencias en los edificios destinados a Instituciones Penitenciarias a memoria histórica, sin concretar nada más. 

Mientras, el proceso urbanístico en los terrenos donde se levantaba la antigua cárcel de Carabanchel continúa con la licitación de las excavaciones previas para comprobar si hay restos arqueológicos en la zona. Y estas excavaciones abren una puerta a la esperanza ya que, según explican desde la plataforma, el derrumbe de la cárcel fue superficial y es posible que se puedan encontrar partes de la cúpula de la prisión o recuperar los sótanos del complejo penitenciario, lo que dejaría la puerta abierta a poder instalar un centro de memoria parecido al que actualmente hay en donde estuvo la antigua sede de la Gestapo en Berlín. “Lo que da sentido a esa exposición es eso, un centro de memoria como el que queremos debe incorporar esos restos como ejemplo de lo que fue la cárcel de Carabanchel”, reclama Rodríguez.

En estos sótanos que podrían ser recuperables pasó el final de su embarazo Nati Camacho García Moreno, histórica dirigente de Comisiones Obreras. Camacho explica que primero pasó por el edificio del hospital psiquiátrico entre enero y marzo de 1973. “Yo ya estaba embarazada en enero, pero no dije nada a la policía para que no se me considerara más vulnerable”, explica a El Salto. En esa primera estancia en la cárcel de Carabanchel, la zona de mujeres estaba instalada en un patio dentro del edificio del hospital psiquiátrico. “Para llegar tenías que cruzar por donde estaban todos los presos del psiquiátrico, era horroroso ver a gente tan abandonada, un psiquiátrico sin psiquiatra ni enfermeros, se tenían que cuidar entre ellos y estaban visiblemente medicados”, recuerda. Salió adelante gracias al compañerismo que encontró en dos compañeras llamadas Margarita y Julia, ambas militantes del FRAP. Salió al cumplir los dos meses de prisión por no pagar una multa valorada en 200.000 pesetas. “Y tuve la mala suerte de que, en mayo, en una de las últimas reuniones de las interramas de Comisiones Obreras, nos detuvieron a todos, y yo ya estaba de siete meses”, explica Camacho.

Entonces su destino fueron los sótanos de la prisión, un espacio en el que recuerda que cuando llegó contó a 30 mujeres muchas de ellas gitanas, o enfermeras que habían practicado abortos, y más de 30 niños, muchos de los cuales habían nacido allí. “Las gitanas y el resto de mujeres de la cárcel me dieron mucho ánimo y me dije que, si ellas habían podido parir allí, yo también podría”. Fue, según explica, la experiencia más dura de su vida. “Cuando las mujeres se ponían de parto, la cárcel se cerraba y tenías que abrir la venta para gritarle a los agentes de la Guardia Civil y que estos llamaran a las funcionarias, que no siempre se daban mucha prisa. Había mucha angustia, mucha ansiedad porque estabas en riesgo. Mi paso por Carabanchel fue breve pero terrible”, concluye Camacho.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Madrid
Madrid La Sareb amenaza con el desahucio a dos jóvenes activistas en Carabanchel
Cadete 7, el bloque en lucha del que el ‘banco malo’ prevé desalojarles de forma inminente este jueves 27, fue el primero recuperado por el movimiento de vivienda de Madrid en 2013 tras haber permanecido deshabitado desde 2008.
Madrid
Madrid “Con anunciar vivienda pública no basta”: reclaman un uso social de los terrenos de la excárcel de Carabanchel
Asociaciones vecinales y de vivienda piden al Gobierno que permita la participación del barrio, respete su movilidad y sus zonas verdes y aplique un modelo de vivienda pública real que tenga impacto en la ciudad.
Sevilla
Proyectos estratégicos Ilegalidades pasadas y peligros futuros de la mina que la Unión Europea quiere revivir en Sevilla
Las Cruces tiene un historial de más de 6,5 millones de euros en sanciones e indemnizaciones por extracciones ilegales de agua. El espaldarazo de la UE y del Gobierno al proyecto podría empeorar los vertidos que ya realiza la mina en el Guadalquivir.
Comunidad de Madrid
Comunidad de madrid El taxi advierte de que las nuevas licencias a Cabify van a “reventar el mercado”
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a las plataformas de VTC y obliga a la Comunidad de Madrid a concederles más de 2500 nuevas licencias en la comunidad.
Notas a pie de página
Notas a pie de página Mansiones encantadas y casas sin cocina
La casa encantada como símbolo de la opresión del espacio doméstico recorre la literatura de muchas escritoras. Pero hubo un tiempo en el que algunas feministas trataron de imaginar otro hogar posible, en el que se liberase el trabajo doméstico.
América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se revelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
Economía
Análisis Europa, ¿última defensora del liberalismo o cómplice de un orden fracasado?
El peligro no proviene únicamente de líderes externos “autoritarios”, sino de la erosión interna de la democracia bajo un sistema que pone al mercado por encima de la gente.

Últimas

Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.
Madrid
Madrid La Sareb ejecuta con violencia el desahucio de dos jóvenes activistas en Carabanchel
Desde el Sindicato de Vivienda de Carabanchel apuntan a que la estrategia actual del ‘banco malo’ es vaciar cuanto antes este y otros pisos de su propiedad para especular con ellos antes su disolución definitiva.
El Salto Radio
El Salto Radio Algoritmo y precariedad
Acostumbrados ya sin remedio a pedir por teléfono, a comprar chismes que nos llegan desde el otro lado del planeta en dos días, o comida que, aunque sea diluviando, nos traen a casa en 15 minutos… ¿Nos asomamos a lo que hay detrás?
Más noticias
Cine
Cine ‘No other land’: poner rostros y cuerpos al sufrimiento palestino
El documental ganador de un Oscar (y muchos premios más) vuelve a la actualidad a raíz de la agresión y detención sufrida por uno de sus codirectores, Hamdan Ballal. Ya ha sido puesto en libertad, si esta expresión aplica en un territorio ocupado.

Recomendadas

El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.
Música
Kiliki Frexko “No me interesa el arte político que te dice qué pensar o cómo deben ser las cosas”
Tras años de trabajo colectivo, Kiliki Frexko presenta su primer proyecto en solitario. ‘Iltze 1’ es un paso adelante en su trayectoria, donde mezcla referencias, explora nuevos sonidos y habla desde un lugar más personal, sin perder el filo.